El entrenador del FS Cuéllar, manteado por los jugadores. / Gabriel Gómez.
El FS Cuéllar Cojalba ya es equipo de Primera Nacional A; al menos, por lo que respecta al aspecto deportivo. Los jugadores de Luis Martín hicieron su trabajo y, tras lograr un empate a tres goles que sorprendió a muchos en la ida frente al Mosteiro Bembrive de Vigo, el sábado doblegaron al equipo gallego en el pabellón de Santa Clara por 4-2, gracias a los dos goles de Balle y los tantos de Baleosa y Samu.
Ahora, y tras el éxito de un equipo joven que podría tener un futuro más que digno en Primera Nacional A, el club asume lo que a priori, dado el momento en que se ha producido el ascenso, parece más complicado que el cambio de categoría; la tesitura de poder mantener económicamente al equipo en su nueva posición.
Por esta razón, desde el mismo momento en el que el árbitro pitó el final del encuentro en Cuéllar, los directivos del club se esmeran en conseguir patrocinadores que no permitan que el esfuerzo de los jugadores a lo largo de la temporada y en la fase de ascenso quede en balde. “Y me consta que están haciendo y van a hacer lo imposible por lograrlo”, cuenta Luis Martín.
El técnico cuellarano, que vio cómo su equipo se rehacía al 0-1 inicial con que los gallegos comenzaron un partido que en nada se pareció al encuentro de ida, y posteriormente conseguían aguantar un 3-2 en inferioridad a falta de cinco minutos para la conclusión del partido, espera que el trabajo de sus jugadores pueda continuar en Primera Nacional A.
Después de una primera parte igualada en la que el Bembrive llegó a ponerse por delante en dos ocasiones, el Cuéllar consiguió darle la vuelta al partido con un tanto en los últimos minutos mientras defendía el portero-jugador de los gallegos, demostrando así que esta temporada, en la cancha, han sabido hacer frente a las adversidades hasta el final. Ahora, desde fuera, el club espera poder demostrar la misma capacidad de respuesta y que el ascenso sea una completa realidad.