El internacional no pudo evitar las lágrimas. / EFE
Muy emocionado y entre lágrimas, el centrocampista del Real Madrid Rubén de la Red anunció ayer el final de su carrera como jugador y el comienzo de una nueva vida como miembro técnico del club.
«Hoy es un día de cambio en su vida. Da por terminada su carrera como futbolista y las puertas que siempre ha tenido abiertas para jugar en el equipo se le abren ahora para canalizar su pasión desde otra actividad, la de entrenar. Desde ahora queda integrado en el cuerpo técnico», señaló Valdano.
El internacional, que apenas pudo terminar de leer lo que tenía preparado y fue animado con aplausos de los periodistas congregados, confirmó la recomendación de los médicos de que no siga jugando, por lo que aceptó con ilusión la oportunidad de seguir «vinculado al mundo del fútbol» en esta «una nueva etapa».
«Éste es el club que me ha visto crecer desde benjamines y en el que anuncio mi retirada. Un problema en mi corazón me obliga a dejar el fútbol en activo, pero mi corazón sigue latiendo madridismo», confesó el centrocampista, que mostró «gratitud infinita» por lo bien que se ha sentido tratado durante su trayectoria deportiva.
El de Móstoles no se olvidó de médicos y patrocinadores, como tampoco de su familia, su mujer y su dos hijos. «Gracias al fútbol, que espero sea parte de mi vida durante mucho tiempo», añadió antes de volver a romper en lágrimas.
La baja se la ha dado la Seguridad Social después de que los mejores especialistas del mundo hayan estimado que «hay un riesgo inasumible», aunque explicó que todavía no tiene un «diagnóstico seguro» y que la única certeza es que el síncope es una «alarma que avisa de que hay algo» que podría ser un virus en el miocardio.
Hace unos días se cumplió el segundo aniversario de lo sucedido, cuando el 30 de octubre de 2008 se desplomó en un choque de la Copa del Rey ante el Real Unión y, desde entonces, ha sido sometido a innumerables pruebas. «Poco a poco te haces a la idea. Voy a hacer un seguimiento y espero tener más información, pero una muerte súbita te puede ocurrir en cualquier momento».
Además, recalcó que en su trayectoria, aunque se truncara con poco más de 23 años, ha podido disfrutar de buenos momentos. «Con el juvenil di un paso muy grande como jugador y luego viví el ascenso del Castilla».
«Después, la campaña en el Getafe me dio el billete para ir a la selección. Es el año que recuerdo con más gratitud, con el triunfo en la Eurocopa. Y luego la vuelta a casa, al primer equipo. Ahora, mi meta es, sobre todo, sentirme satisfecho y poder llegar a la élite, a un grande como el Real Madrid», finalizó.