Un momento de la asamblea de la Liga Nacional de Fútbol Sala celebrada en la jornada de ayer . / El Adelantado
La Liga Nacional de Fútbol Sala celebró ayer su asamblea general extraordinaria y ordinaria de clubes, con su presidente, Javier Lozano, a la cabeza. El sorteo de los calendarios, la creación de la Copa del Rey, y la aprobación del presupuesto y de las normas de competición fueron los principales aspectos tratados.
La asistencia de todos los clubes de División de Honor (16) y de Plata (19) fue una de las principales victorias de Javier Lozano, que tenía por delante una asamblea difícil, ya que no todos los clubes estaban de acuerdo con la gestión de la Liga, pero que sin embargo sacó con buena nota al aprobarse casi todos los puntos del orden del día, incluido el de la venta de la sede de la Liga, por unanimidad. Sólo cuando se debatieron las bases de competición el presidente de la LNFS se encontró con una frontal oposición de tres clubes, Playas, Talavera y Marfil, aunque finalmente pudo sacar su propuesta adelante.
La División de Honor, en la que participarán 16 equipos, comenzará el 18 de septiembre y finalizará en su fase regular el 30 de abril. Al finalizar la competición doméstica, los dos últimos clasificados perderán la categoría, mientras que el decimocuarto jugará una promoción con los equipos clasificados en las posiciones segunda a octava en el único grupo de la División de Plata.
El Caja Segovia iniciará la competición en la cancha del Gestesa Guadalajara, en un inicio de Liga asequible para los de Jesús Velasco, que no se medirán a un grande hasta la quinta jornada, cuando se mida al Inter Movistar en Alcalá de Henares. Eso sí, el final de la competición será muy exigente para el conjunto segoviano, que se enfrentará a Barcelona y ElPozo en la jornada vigésimo séptima y vigésimo novena respectivamente, y cerrará la liga regular visitando la cancha del Grupo Empresas Talavera.