Desde Cuéllar, segundo municipio de la provincia, después de la capital, se observa también el proceso de fusión de las Cajas de Ahorro y sus movimientos, pues no hay que olvidar los mensajes del Presidente de la Comunidad Sr. Herrera y el Consejero de Economía, Sr. Villanueva, con el respaldo total del PSOE, recomendando a las Cajas de la Región que sería bueno para la Comunidad contar con una gran Caja con importante y fuerte músculo financiero para acometer la financiación de grandes proyectos de la Región sin necesidad de estar pendientes del apoyo de otras entidades. Pues bien, transcurridos casi dos años desde la recomendación, las Cajas de Castilla y León, no han hecho otra cosa que dar una paso para adelante y otro para atrás, esto es marear la perdiz cómo dicen en los pueblos. A ésta fecha sólo existe la fusión todavía débil y sin terminar de Caja España y Caja Duero. Caja Burgos que al principio entraba en ésta fusión, se dio la vuelta y comenzó un noviazgo con el grupo de Banca Cívica a pesar de los continuos mensajes desde la Consejería de que no aprobarían fusiones hacía fuera de la Comunidad.
Caja Avila y Caja Segovia todavía no se han pronunciado con claridad y muchos castellano-leoneses se preguntan que esperan estas tres para llegar a un acuerdo de fusión ya que desde el punto de vista de las oficinas y personal sería más fácil toda vez que coinciden en escaso número. El tema es que a pesar de los 27 años de autonomía, todavía se piensa más en clave provincial que como Comunidad y salvando las respectivas Obras Sociales de cada Caja en su provincia y siendo generosos con lo demandado, se pueden firmar acuerdos, las tres juntas o a través de Banca Cívica que se vuelve a poner de moda y cobra fuerza. En el Consejo del martes aprobaron simplemente "analizar" el proyecto. La solución puede llegar con alto sentido de responsabilidad y de colaboración con las demandas de la Comunidad.