Después de mucho tiempo de silencio hemos conocido estos días, que la Consejería de Educación no va a llevar a cabo el proyecto del gimnasio del colegio de educación infantil de La Villa de Cuéllar, una decisión que no ha sorprendido y que se suma a otros proyectos que la Junta de Castilla y León tiene pendiente de desarrollar en el municipio de Cuéllar.
El Consejero de Educación ha sido quien ha señalado, ante los padres de alumnos de este centro, que el proyecto no era “asumible” por razones presupuestarias en la actual situación de crisis económica y, en este sentido hay que señalar, que este proyecto fue presupuestado y aprobado ya hace cuatro años por parte de la Junta de Castilla y León y por tanto, el Consejero debería dar explicaciones sobre, donde ha ido a parar el dinero destinado para la construcción de esta instalación deportiva y de por qué no se fijan plazos para realizar una inversión tan necesaria para este centro de enseñanza.
Sobre esa cuestión no se dan explicaciones de forma pública y se ignoran de forma consciente las necesidades de unos escolares que, en los días fríos del invierno, tienen que dejar a un lado la educación física y dedicarse a otras tareas en el interior de las aulas. Y lo que es de igual forma grave, es que sean el propio Consejero y el Director de Política Educativa, es decir quienes dirigen la Educación en nuestra Comunidad, los que con esta medida pasen por alto la importancia de la educación física en los planes educativos.
Ambos, Mateos y Sánchez Pascuala tienen una asignatura pendiente en Cuéllar, porque no se puede justificar bajo el paraguas de la situación económica “su mala gestión”. No se puede andar con recortes en materia educativa, para luego andar preocupados, por esa otra asignatura que ahora quieren llamar cívica y no para la ciudadanía. En ese debate si están más interesados.