Antonio Gato, presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero. / Leticia Pérez (Ical)
La Confederación Hidrográfica del Duero comenzó ayer, 1 de abril, de forma oficial la campaña de riego, que se prolongará hasta el 30 de septiembre, con «muy buenas expectativas», debido a que las reservas hidráulicas de media en la cuenca se encuentran al 90 por ciento en los 19 embalses que gestiona la CHD. De hecho, la previsión es que los desembalses comiencen a realizarse más tarde que otros años, teniendo en cuenta que el pasado mes de enero fue el más lluvioso de los últimos 20 años y el de febrero, de los últimos treinta.
Este abril la campaña arranca con la novedad y el reto de controlar los caudales para alcanzar el noveno mes del año -septiembre- con niveles que aseguren el buen inicio del próximo año hidrológico. Es más, pese a la cantidad de agua, en todo caso las dotaciones para los regadíos serán las «justas y necesarias, no más». «No por tener los embalses llenos vamos a cejar en un consumo responsable del agua», advirtió el presidente de la Confederación, Antonio Gato, quien precisó que en estos momentos todos los sistemas superan la media de los diez últimos años.
«Comenzamos con un nivel muy bueno, no sólo mucho mejor que el año pasado. Estamos hablando de 17 puntos porcentuales más que la media de los últimos diez años, con casi 300 hectómetros cúbicos más de agua embalsada que en el inicio de la campaña del año pasado», para las 350.000 hectáreas de regadío con aguas superficiales, precisó el responsable de la Confederación del Duero.
Este año, también como novedad, las juntas de explotación, que ya se han reunido todas con la CHD, excepto la del Carrión -que lo hará el próximo martes, 6 de abril-, han acordado proponer a la Comisión de Desembalse de la Confederación fijar el volumen de agua que tienen que tener los embalses al finalizar cada mes dentro de la campaña de regadío. Este órgano es el que tiene la facultad decisoria y se reunirá a finales del mes de abril, aunque de momento la iniciativa se observa con buenos ojos.
«El hecho de no computar la campaña al cierre, sino mes a mes es una buena fórmula de gestión, un avance más», añade el presidente, Antonio Gato, quien confía en que la medida se apruebe en la mencionada reunión y comience a aplicarse ya de inmediato para conseguir hacer más eficaz la gestión y realizar una utilización del agua más racional y eficiente.