Más de 300 personas abarrotaron la iglesia de San Cipriano el viernes para presenciar el primer concierto del Festival Internacional de Música ‘Pórtico de Zamora’, que alcanza este año su octava edición, ya consolidado como una de las citas más importantes del panorama europeo con la música medieval, renacentista y barroca.
En esta ocasión, la cita musical arrancó bajo el lema ‘El espejo de Dios’, en una de las grandes «contradicciones del Festival», como reconoció su director, Alberto Martín, máxime cuando el epígrafe que sirve como hilo conductor viene siendo más y más espiritual en cada edición mientras que la música elegida incluye cada vez más partituras de origen profano.
El Ensemble Ausonie -denominación que sustituyó momentáneamente por motivos estéticos a ‘Ensemble Ausonia’, la verdadera del conjunto- cautivó al auditorio desde el primer momento, con la obertura de Zaïs.
Anoche se celebró el segundo concierto del Festival Internacional, uno de los más esperados de esta octava edición, ya que era una producción propia del Festival con obras sacras del compositor Juan García de Salazar, de cuya muerte se cumplen 300 años.
Esta noche tendrá lugar un recital de Nicolau de Figueiredo, que interpretará ‘Un Bach solar y un Handel planetario’.
El festival continuará durante los próximos dos fines de semana en la iglesia de San Cipriano, con la excepción del 20 de marzo que tendrá lugar a las 12 del mediodía en la iglesia de la Nuestra Señora de la Asunción de Morales de Toro.