Tanto CCOO como UGT instaron ayer a los gestores de Caja España y Caja Duero a mejorar su coordinación y aunar esfuerzos para poner en marcha la mesa de negociación del pacto laboral para su fusión. Así, desde CCOO demandaron a la representación sindical «altura de miras» para lograr la unidad de acción, con el objetivo de posibilitar un acuerdo que dé salida a los excedentes que se tengan que producir con medidas no traumáticas, es decir, a través de prejubilaciones «dignas».
También el secretario regional ugetista, Agustín Prieto, confió en que al final «pongan sobre la mesa lo que tienen que poner», como son cuestiones que garanticen los derechos laborales de las personas que van a acabar en la entidad que surja de la fusión, aquellas que garanticen también los nuevos empleos que se vayan generando en la empresa única y las condiciones de algunos «si se tienen que ir en esta situación». Desde CCOO defendieron que no es suficiente basar la toma de decisiones en una «prestación superficial» y que «ningunea a los partícipes relevantes del funcionamiento de las empresas, los trabajadores».
Respecto a las negociaciones de Caja de Burgos, Caja de Ávila y Caja Segovia para integrarse en el grupo Banca Cívica, el secretario regional de CCOO, Agustín Hernández, aseguró que si la integración deriva en un banco se perderá «una herramienta básica del modelo social». Por su parte, el presidente del Centre for Economic Policy Research, Guillermo de la Dehesa, apoyó las integraciones de las cajas de distintas comunidades, siempre que mantengan su autonomía.
Finalmente, el secretario autonómico del PSOE, Óscar López, reiteró que Castilla y León saldrá reforzada cuando culmine el proceso de reordenación de las cajas.