La tasa de desempleo alcanzará en Castilla y León este año el 15,9 por ciento, es decir, crecerá en este ejercicio en dos puntos ya que cerró 2009 con un 13,8. Sin embargo, el paro marcará un diferencial de cuatro puntos respecto a la media nacional ya que en el conjunto del país se situará en el 21,4 por ciento. Así se desprende del boletín número 20, correspondiente a diciembre, de la publicación trimestral ‘Análisis regional del mercado laboral y de la inflación’, elaborado por el Grupo Eriste de la Universidad Complutense de Madrid y editado por Caja España.
Asimismo, estas previsiones se asientan en los datos registrados en el tercer trimestre de 2009, cuando la tasa de paro se colocó en el 13 por ciento, por lo que el diferencial negativo respecto a la media nacional se amplió en 4,9 puntos porcentuales. Además, durante este periodo, el crecimiento de los ocupados volvió a caer hasta el 4,8 por ciento, lo que supuso el segundo peor ritmo de caída de la ocupación en la Comunidad después del contabilizado en el primer trimestre del año.
En este sentido, la reducción podría ralentizarse en 2010, aunque se mantendrá en el 2,8 por ciento, frente al 4,7 de 2009. Este «mal» dato de ocupación registrado en la Autonomía se debe, según el informe de Caja España, a la aportación del sector servicios, que sufrió su cuarta caída consecutiva; de la construcción y la industria. Sin embargo, en España la recuperación de la ocupación del mercado laboral será más «lenta» de lo previsto, por lo que el estudio contempla la posibilidad de que se produzcan nuevas caídas, aunque en el último trimestre podría aproximarse la reducción al cero por ciento.
Respecto a la evolución de los precios en la Comunidad, este informe, que ya puede consultarse en el portal web de Caja España, estima que el Índice de Precios al Consumo (IPC) se colocará en el 1,8 por ciento, frente al 1,5 del conjunto del país. De esta forma, la tendencia se invertirá ya que en 2009 el valor medio fue del menos 0,8 por ciento, aunque se mantendrá lejos del 4,2 por ciento registrado en 2008.
En el tercer trimestre del año, la inflación de Castilla y León se colocó en el menos 1,6 por ciento, la tercera tasa más baja de España, sólo por delante de la observada en Castilla-La Mancha y Canarias. Teniendo en cuenta que la inflación media del país fue de menos 1,1 por ciento, el diferencial con España se ha colocado en 0,5 puntos, similar al alcanzado en el primer semestre.
La inflación subyacente fue del 0,2 por ciento, dos décimas menos que el conjunto nacional. Todos los componentes, con la excepción de los servicios y alimentos elaborados se mantuvieron en términos negativos.
En cuanto a la evolución de la economía, se prevé que el Producto Interior Bruto (PIB) no experimente ningún crecimiento respecto a 2009, lo que significará que no recupera la senda positiva pero también que deja atrás el frenazo y la caída que superó el tres por ciento. De esta forma, en función de los datos que manejan Eriste e Hispalink, este estudio trimestral estima que el avance de la economía autonómica sea del cero por ciento, mientras en el resto del país caerá un 0,6 por ciento respecto al pasado año, cuando se contrajo un 3,7 por ciento.
Asimismo, el boletín indica que la recuperación se demorará este ejercicio por la «lentitud» a la que mejorará el consumo privado debido, entre otras cosas, a la elevada tasa de paro; por la falta de expectativas en la inversión en construcción; y por la reducción del gasto de las administraciones públicas y de los planes de estímulo por el incremento del déficit público. Por ello, augura que el crecimiento promedio de la economía española aún será claramente negativo este año.