Pilar del Olmo (i) presenta los datos de crecimiento junto a la directora general de Estadística, Mari Paz Rodríguez. / ICAL
La economía de Castilla y León se contrajo un 3,5 por ciento en el tercer trimestre de 2009 respecto al mismo periodo de 2008, una tasa igual a la estimada en los tres meses anteriores, lo que refleja la «moderación de la caída de la actividad que se viene observando desde el segundo trimestre de 2007».
La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, destacó ayer en Burgos -donde presentó la Contabilidad de Castilla y León correspondiente al tercer trimestre del año- que es la primera vez que se produce una caída «muy moderada» desde el inicio de la crisis económica y que «no cae más en relación al trimestre anterior».
Además, subrayó que la evolución de la economía regional (-3,5 por ciento) fue «más favorable» que la experimentada por las economías de España (-4,0 por ciento), de la Zona Euro 16 (-4,1 por ciento) y de la Unión Europea de los 27 (-4,3 por ciento), según los datos publicados recientemente por el INE y por Eurostat.
Desde la oferta
Del Olmo precisó que desde la perspectiva de la oferta, durante el tercer trimestre de 2009 se observa una evolución similar a la registrada en los tres meses precedentes en los cuatro sectores productivos. No obstante, un análisis más pormenorizado, desglosando las principales ramas de los sectores agregados, pone de relieve diferencias en el comportamiento de las actividades productivas.
Las ramas primarias descendieron un 13,2 por ciento, mientras que las industriales experimentaron un descenso del 8,8 por ciento en el tercer trimestre, en virtud de un comportamiento menos desfavorable de la industria manufacturera, que registró un descenso del 5,5 por ciento, frente al -6,8 por ciento en el anterior.
Por su parte, las ramas energéticas mostraron un comportamiento más contractivo: -23,1 por ciento (-19,3 por ciento en el trimestre anterior).
En cuanto a la construcción descendió un 7,6 por ciento, porcentaje similar al del segundo trimestre (-7,7 por ciento) y, por último, el sector servicios tuvo un descenso del 0,6 por ciento.
Desde la demanda
Por el lado de la demanda, en el tercer trimestre la demanda interna redujo dos décimas su contribución negativa al PIB de Castilla y León: -4,2 puntos porcentuales (-4,4 puntos en el anterior), observándose menores decrecimientos del gasto en consumo final de los hogares y de la formación bruta de capital fijo y una desaceleración del consumo de las administraciones públicas. Por su parte, el sector exterior redujo una décima su aportación al crecimiento del PIB regional, de 0,8 a 0,7 puntos.
En cuanto a la formación bruta de capital (inversión), registró una caída del 10,5%, inferior al trimestre anterior (-11,1 por ciento).
Por último, las exportaciones y las importaciones totales continuaron contrayéndose (-2,0 por ciento y -3,1 por ciento, respectivamente), aunque con menor intensidad, como resultado de la evolución de la demanda de nuestros socios comerciales.
El empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, descendió el 4,5 por ciento en el tercer trimestre del año. Los puestos de trabajo bajaron en todos los sectores productivos, excepto en los servicios no de mercado.