La VITARTIS surge como una asociación eminentemente empresarial. Foto de familia de los firmantes. /ICAL
La Asociación de Biotecnología Agroalimentaria de Castilla y León (VITARTIS) surge como una asociación eminentemente empresarial para aprovechar las numerosas sinergias que existen entre el emergente sector biotecnológico y el potente sector agroalimentario de la Comunidad. En total 13 empresas y seis universidades y centros de investigación han unido sus fuerzas para crear esta organización.
El pasado 19 de mayo tuvo lugar la firma del acta fundacional de los socios fundadores, que en la actualidad son: Abro Biotec, Panibérica de Levaduras, Verbia Nanotechnology, Hispanagar, Bioges-Starters, Centro tecnológico Cartif, Bodega Matarromera, CETECE, EMESA, Fundación General de la Universidad de Burgos, Galletas Gullón, Fundación General de la Universidad de Valladolid, Dulces y conservas Helios, Fundación General de la Universidad de León y de la empresa.
Ese mismo día se estableció también la composición de la Junta Directiva de VITARTIS, conformada por un presidente, un vicepresidente, un secretario y seis vocales. Esta organización tendrá su sede social en el Parque Tecnológico de Boecillo (Parcela 205). Además, recientemente, otras firmas se han incorporado a la asociación como Grupo Dibaq, Grupo Siro, Inbiotec, Laboratorios Jiménez y la Universidad de Salamanca.
La generación de este clúster especializado es fruto de la iniciativa de la Dirección General de Industria (Consejería de Economía y Empleo) de la Junta de Castilla y León, en el contexto de la Estrategia Regional de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación de Castilla y León 2007- 2013 (ERI), en la que la biotecnología se considera uno de los sectores emergentes sobre los que se quiere actuar para impulsar el crecimiento económico de la Comunidad.
La especialización tecnológica de la agrupación se centra en la aplicación de herramientas biotecnológicas para la mejora de la competitividad de la industria agroalimentaria. Los principales objetivos son promover el crecimiento y la competitividad de los dos sectores, fomentar la transferencia de tecnología, fortalecer los mecanismos de colaboración entre empresas, garantizar el acceso a los agentes de la cadena de valor de biotecnología agroalimentaria, a la formación e información que cubran las necesidades detectadas, facilitar el posicionamiento de la I+D+i de Castilla y León entre las más avanzadas de España y Europa y apoyar a las empresas en el desarrollo de estrategias de mercado.