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El Producto Interior Bruto (PIB) de Castilla y León se contraerá en 2009 un 2,6 por ciento, y en 2010, un 0,5 por ciento, frente a decrecimientos para la economía del conjunto nacional del 3,3 y 0,9 por ciento, respectivamente. Así aparece recogido en el estudio ‘Análisis Regional del Mercado Laboral y de la Inflación’ de Caja España, que ayer se presentó en Madrid en un acto en el que se puso de manifiesto que Castilla y León será la autonomía que sufrirá un menor retroceso de su PIB en 2009, junto con Galicia. Uno de los autores del informe, el profesor Alfonso Novales, justificó este hecho en el menor peso dentro de la economía regional del sector de la construcción, el más afectado por la crisis.
El informe, elaborado por un grupo de investigadores de las universidades Complutense de Madrid, ICAE, Carlos III y La Laguna, dirigidos por Novales y Carlos Sebastián Gascón, constata que ese menor dinamismo de la economía se traducirá en una profundización durante este año y el que viene en la pérdida de empleo. En concreto, las estimaciones apuntan a que este año, la Comunidad cerrará con 169.000 parados, con un crecimiento interanual del 52,4 por ciento, y 2010, con 185.000, un 10,1 por ciento más que en 2009. La tasa de paro se situará en 2009, siempre según el informe, en el 14,2 por ciento, y el año que viene, en el 15,7 por ciento. Los ocupados bajarán un 4,9 por ciento en 2009 (hasta los 1.015.000), y un 1,6 por ciento en 2010 (hasta 999.000); mientras que los activos se elevarán un 0,3 por ciento este año (1.184.000) y se mantendrán estables el siguiente.
A pesar de lo negativo de estos vaticinios, el estudio apunta a que el mercado laboral de la Comunidad se comportará en 2009 mejor que el español, donde el paro crecerá un 64,2 por ciento, hasta los 4,1 millones de desempleados. Sin embargo, la destrucción de empleo se ralentizará más en el conjunto nacional que en Castilla y León en 2010, con una subida del 9,4 por ciento, hasta los 4,5 millones. La tasa de desempleo nacional se situará a finales del ejercicio en el conjunto de las autonomías en el 18 por ciento, y en 2010 en el 19,5.
El informe también analiza la posible evolución de la inflación, y afirma que Castilla y León cerrará 2009 con un IPC negativo de dos décimas, mientras que en el conjunto nacional se encarecerán los precios un 0,1 por ciento, una circunstancia en la que se detuvo Alfonso Novales, quien quiso alejar con sus palabras el fantasma de la deflación. «El escenario de deflación no es probable», dijo.
En la presentación de este estudio, el director general de Caja España, José Ignacio Lagartos, destacó la labor que está desempeñando la entidad con las publicaciones que impulsa, que pretenden ser un «referente» en España, y poder servir a los ciudadanos y a las administraciones en la toma de decisiones. Lagartos se refirió, así, a su base de datos «única» con todos los municipios de España y a su informe sobre inflación, a los que se une el presentado ayer, que interrelaciona ambos elementos.