Jean Pierre Laurent (i) conversa con José Luis Rodríguez Zapatero durante su reunión en La Moncloa. / j. lázaro (ical)
El presidente y director general de Renault España, Jean Pierre Laurent, anunció ayer que la planta de Carrocería-Montaje de Valladolid y de motores son «firmes candidatas» de tres nuevos productos de la marca: un coche convencional, un vehículo eléctrico y un nuevo motor de gasolina eficiente que, sumados al nuevo modelo sport del Megane adjudicado a Palencia, supondrían una inversión de 500 millones. Por ello, abogó por trabajar con la Junta, el Gobierno y los sindicatos para disponer de un proyecto «tentador» para la Dirección de Renault en Francia, que decidirá esta asignación en el último trimestre del año, si bien advirtió de que si no se le conceden estos tres proyectos «no solucionaríamos el problema que tenemos en Castilla y León». «Si sólo llega un producto no se soluciona el problema de Valladolid, que es candidata firme a fabricar un vehículo convencional», manifestó. La planta de Carrocerías-Montaje de Valladolid produce en la actualidad unos 75.000 anuales. La concesión de un vehículo eléctrico y otro convencional incrementaría este ritmo hasta las 100.000 unidades, según los datos de Renault.
Así lo dijo ayer en el Salón del Automóvil de Barcelona, después de haberse reunido por la mañana en La Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el ministro de Industria, Miguel Sebastián. «Estamos trabajando con el Gobierno, con la Junta y con los sindicatos para ver cómo podríamos reunir las condiciones para convencer a la dirección a que se decida por España», añadió.
En este sentido, abogó por medidas que incidan en la mejora de la flexibilidad de las plantas, así como obtener «recortes de costes» que hagan mejorar la productividad ya que, destacó, en estos momentos las fábricas vallisoletanas no presentan problemas de competitividad en relación a las francesas pero sí en relación a las de países como Eslovenia o Rumania. Preguntado acerca de cómo afectaría esas decisiones a la plantilla actual de trabajadores en las factorías españolas, dijo que la intención es mantener a los empleados.
Sobre el nuevo vehículo convencional, sólo dijo que empezaría a fabricarse en 2013 y que sería de gama media, como el Modus o el Clio, el tipo de coche que sale de Valladolid. En cuando al vehículo ecológico y económico apuntó a que empezaría en 2012. Asimismo, de la vida productiva del modelo Modus de Valladolid, cuyo fin está previsto para 2012, dijo que «no se dejará de producir si se sigue vendiendo».
La idea de Renault es adaptar la producción al ritmo de la demanda y no tener stock, y para ello es necesaria la flexibilidad ante la previsión de que el año que viene caigan más las ventas en Europa. La estrategia para salir de la crisis pasa por adaptarse a la demanda.
Por ello, pidió al Gobierno que anuncie cuál será su plan de ayuda a la compra del coche ecológico. No obstante, desmintió que el Ejecutivo vincule las posibles ayudas a este vehículo a la fabricación del convencional.