Una paciente recibe asistencia odontológica en la consulta de un dentista. /ICAL
Más de 87.000 jóvenes de entre 15 y 18 años de Castilla y León se beneficiarán de asistencia bucodental gratuita como hasta la fecha ocurre con los que tienen entre 6 y 14 años, las personas mayores de 75, las que sufren discapacidad intelectual y las embarazadas. Para ello, la Junta ultima un decreto, que verá la luz en breve, y cuyo reto principal pasa por mejorar los niveles de salud bucodental en la Comunidad, teniendo en cuenta que las enfermedades dentales tienen una alta prevalencia y afectan de manera importante a la calidad de vida de quienes las padecen.
Este decreto derogará el aprobado en 2003 y por el que se regularon las primeras prestaciones, que permitieron alcanzar, en el caso de los niños de 6 a 14 años, un grado de cobertura del 87 por ciento en sus cuatro primeros años de implantación. En el caso de la población joven, la nueva normativa incluirá asistencia dental básica y varios tratamientos odontológicos especiales, y se implantará de forma gradual. Así, a lo largo del primer año de vigencia del decreto se ofrecerá esta asistencia al menos a los jóvenes con 15 y 16 años, y al siguiente se extenderá al resto.
La asistencia dental básica prevé una revisión anual del estado de salud de la cavidad oral, que incluirá la exploración bucodental en relación con la disposición de piezas dentarias, la elaboración del odontograma, el índice de caries en piezas permanentes, así como el estado de la higiene. También, instrucciones sanitarias en torno a hábitos dietéticos saludables, correcta higiene bucodental, acompañada de adiestramiento, con el fin de implicar a los jóvenes en el auto cuidado y mejora de la salud bucodental.
A estas dos líneas se suma aplicación de flúor tópico, de acuerdo con el programa de fluoración; obturación en molares definitivos; exodoncias de piezas dentarias, tanto permanentes como temporales, cuando a criterio del dentista resulte inviable el tratamiento conservador; extracción de supernumerarios con erupciones, junto a reevaluación y seguimiento, a criterio del dentista, de caries, enfermedad periodontal, maloclusión, así como en el caso de pacientes sometidos a un tratamiento médico. Todos estos tratamientos se desarrollarán, conforme a los protocolos vigentes, y a través de las unidades de salud bucodental en colaboración con la Atención Primaria, sin perjuicio de su derivación, si fuese preciso, a otros niveles asistenciales, según consta en el borrador.
En cuanto a los tratamientos especiales figuran apicoformación; colocación de coronas completas de metal y porcelana en molares con tratamiento endodóntico previo o gran pérdida de estructura dental, de corona de acrílico, endodoncias, y grandes reconstrucciones por traumatismo (se considerará la fractura de más de un tercio de la corona); malformación (reconstrucción completa de la corona con material estético) y por endodoncia. Asimismo, se incluyen la colocación de muñones metálicos unirradicular y perno prefabricado intrarradicular. Los tratamientos especiales que quedarán excluidos son obturaciones en grupo anterior y premolares; tratamientos de ortodoncia; tratamientos reparadores en dientes de leche meramente estéticos y extracción de piezas sanas.
La asistencia dental básica que en estos momentos presta la Consejería a los niños de seis a 14 años incluye una revisión anual del estado de salud de la cavidad oral, instrucciones sanitarias sobre hábitos dietéticos saludables y un programa de fluoración. Entre otros servicios, también se prevén obturaciones en piezas dentarias permanentes y gran reconstrucción por traumatismo y por malformación.
El decreto, como ocurre hasta la fecha, también dará cobertura a la población general, aunque es más limitada en comparación con los otros colectivos. En concreto, comprende información y educación para mantener los dientes sanos; exploracines y un estudio complementario cuando así lo estime el dentista, así como tratamiento de los procesos agudos y detección precoz de lesiones pre malignas, entre otras coberturas.
Además, en el caso de los mayores de 75 años, para mejorar el servicio, la Consejería podrá establecer coordinación con centros residenciales de la tercera edad.