Familiares portan el féretro de Santos Villanueva. / ICAL
Cientos de personas dieron ayer el último adiós al secretario general de la Consejería de Presidencia y del PP de Valladolid, Santos Villanueva, de 36 años, en un emotivo funeral celebrado en la Iglesia de Santiago de la capital vallisoletana, que se quedó pequeña. Y es que la misa de despedida unió al mundo político y social de la Comunidad, con independencia de colores e ideologías.
Así, a la familia del joven, que fue enterrado en el cementerio de El Carmen, se sumaron todos los consejeros y numerosos altos cargos de la Junta, encabezados todos ellos por el jefe del Ejecutivo, Juan Vicente Herrera, que estuvo junto a padres y hermanos desde el primer momento que se conoció el suceso, y el vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, tío de la víctima y que mostró su dolor al salir de la misa visiblemente emocionado, como los muchos que asistieron a la eucaristía.
El coche fúnebre entró en la iglesia cinco minutos antes del mediodía, momento en el que comenzó una misa que se extendió por periodo de 45 minutos. En ese tiempo, el párroco que ofreció la homilía definió al malogrado político del PP como un «compañero entrañable» y calificó la situación de «impotencia» ante un suceso que supone un «contratiempo y terrible injusticia».
Finalizada la ceremonia, el coche que portaba el cuerpo de Villanueva partió con un emotivo y fuerte aplauso hacia el camposanto antiguo de la ciudad por la peatonal calle Santiago, por detrás de otros tres vehículos fúnebres que portaban decenas de coronas y recuerdos florales.
En la iglesia de Santiago no cabía ni una persona más. De hecho, las dos entradas del santuario quedaron anuladas por la masa de gente que quiso despedir a Santos Villanueva, a las que se sumaron otras muchas que esperaron en la calle.
Junto a la familia, allegados y amigos, que con un hermano, portaron a hombros el féretro del joven hasta los pies del altar de la iglesia, asistieron numerosos representantes del mundo político, social y económico de Castilla y León. A la presencia del presidente de la Junta, consejeros y varios altos cargos, se sumó la del alcalde de la ciudad, Javier León de la Riva, el delegado del Gobierno, Miguel Alejo, y el subdelegado en Valladolid, Cecilio Vadillo, el presidente de las Cortes, José Manuel Fernández Santiago, y la portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados, Soraya Sáenz de Santamaría.
La plana mayor socialista de la Comunidad también acompañó a la familia ‘popular’ al funeral. Así, se pudo ver al secretario regional del PSOE, Óscar López, que encabezó una comitiva en la que también estaban la portavoz del Grupo Parlamentario, Ana Redondo, la eurodiputada Iratxe García, y varios procuradores en Cortes, como Óscar Sánchez e Inmaculada Larrauri, entre otros.
En el pequeño templo también fue visible la presencia del ex presidente del Gobierno regional Jesús Posada, los presidentes del Consejo Consultivo y el Consejo Regional de Cámaras de Comercio, Mario Amilivia y Vicente Villagrá, respectivamente, el procurador del Común, Javier Amoedo, así como representantes de organizaciones agrarias y sindicatos.
Desde Zamora llegó una amplía representación con la alcaldesa, Rosa Valdeón, el presidente de la Diputación, Fernando Martínez Maíllo, y el delegado territorial de la Junta, Alberto Castro. También estaban los delegados de Palencia y Soria, José María Hernández y Carlos de la Casa, respectivamente, y la presidente de la Diputación de Salamanca, Isabel Jiménez.
También se pudo ver al presidente de la Cámara de Comercio de Valladolid, el empresario José Rolando Álvarez, al administrador diocesano del Obispado de Valladolid, Félix López Zarzuelo, al senador José Valín, al eurodiputado ‘popular’ Agustín Díaz de Mera, así como al consejero delgado del Grupo Promecal, Gregorio Méndez.