Herrera, junto al director general de Casbega-Coca Cola, Lizarritury, tras la firma de un porotocolo de colaboración. / Ical
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, subrayó ayer su apuesta por la «despolitización» de los consejos de administración de las cajas, y aseguró que el Gobierno central contará con el apoyo de la Administración autonómica en su camino hacia la «profesionalización» de esas entidades de ahorro. «El reforzamiento de los criterios de incompatibilidad entre los cargos tienen que hacer de su gestión algo mucho más transparente y mejor», apuntó.
Herrera apuntó que el Consejo de Ministros aprobará hoy las líneas de la reforma de la Ley Orgánica de Cajas de Ahorros, que refrendarán la apuesta que él ha mantenido desde la Junta «en los dos últimos años». «La profesionalización no pasa por estigmatizar a los representantes de las instituciones democráticas y representativas de los ciudadanos en los consejos de administración y en los órganos de gobierno, ya que la adscripción de esos representantes es tan digna, cuando no más, que la de cualquier otro colectivo que tiene presencia en las entidades financieras, pero lo que sí defiendo es el establecimiento de un régimen de mayor incompatibilidad, de la máxima incompatibilidad, entre intereses políticos inmediatos o entre intereses inmediatos de carácter económico, que pueden ser legítimos, y las funciones de máxima representación en los órganos de Gobierno de las cajas en Castilla y León», recalcó.
«Este Gobierno apuesta por la despolitización, por el establecimiento de incompatibilidades entre el ejercicio de cargos públicos electos y el ejercicio de responsabilidades en los consejos de las cajas, pero también apuesta por el establecimiento de absolutas incompatibilidades entre aquellas personas que tienen intereses económicos vinculados, lógicamente, a la gestión o a la administración de las cajas de ahorros», añadió.
Tras recordar «el grado de iniciativa y de compromiso» que ha mantenido la Junta desde el inicio de las negociaciones para la fusión, y reconocer «todo el desgaste que ha supuesto este proceso en los dos últimos años» para él mismo, Herrera aseguró que «el camino recorrido por las dos entidades ha sido ejemplar en la capacidad de acuerdo y entendimiento».
Cuestionado sobre las últimas polémicas en torno a quién será elegido como presidente de la nueva entidad, Herrera destacó la necesidad de «preservar el gran acuerdo político que hace dos años nos impulsó a emprender este proceso en Castilla y León».