La consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente (c), con el director general de Cajamar, Javier Ramirez (i), y el director del ITACyL, Jesús Gómez (d)./ICAL
La Junta de Castilla y León, a través del Instituto Tecnológico Agrario, y Cajamar facilitarán una línea de préstamos de 40 millones, que como novedad son reembolsables, para financiar circulante e inversiones de pymes agroalimentarias a las que les hayan denegado ayuda otras entidades financieras.
La consejera de Agricultura, Silvia Clemente, y el director general de Cajamar, Javier Ramírez Arceo, han firmado hoy en Valladolid las condiciones de esta línea de ayudas que permite unas condiciones ventajosas a las pymes, ya que no pagan la comisión de estudios, sólo los gastos de elevarlo a documento público, con cinco años de vigencia y euribor anual más 1,75 como tipo de interés.
Los préstamos para capital circulante tienen la posibilidad de un año de carencia para la amortización inicial, ya que 2011 "será un año todavía con dificultades para la devolución de los préstamos", ha precisado Clemente, quien ha explicado que al ser la Junta quien contrata el préstamo se ofrecen mejores condiciones que si lo hiciera cada pyme por separado.
Aunque no hay datos sobre cómo puede ser acogida esta novedosa línea de crédito, la consejera ha afirmado que han pulido todas las condiciones para que sean lo más favorables posibles y tengan el mayor atractivo para aquellos que "lo necesiten".
Una de las condiciones para poder acceder a estas ayudas es precisamente que "se les haya denegado ayuda" por parte de alguna entidad financiera, y tendrán preferencia las solicitudes de pymes de municipios de menos de 25.000 habitantes, las que se dedican a producción, y las que utilizan la marca de garantía "Tierra de Sabor".
Se ofrecen préstamos para circulante de hasta 600.000 euros, con un mínimo de 50.000; para inversiones entre 200.000 y dos millones; y un tercero mixto de hasta dos millones con un máximo de 600.000 para capital circulante.
La consejera ha argumentado esta novedosa línea de ayuda en lo prioritario del sector agroalimentario, el más importante de los industriales no energético; que da empleo a 37.000 personas con una facturación anual de más de 9.000 millones.
El director general de Cajamar ha observado que el apoyo de la entidad de ahorro es "una prueba" de la apuesta por la agroalimentación y el sector primario de la entidad, y en un acto que ha calificado de "sentimental", ha sostenido que la caja debía "estar ahí".
A esta línea se suma la convocatoria de ayuda a inversiones a fondo perdido de 125 millones de euros que se publicó en el boletín oficial de la Comunidad el pasado 7 de junio.
Estas ayudas, que cuentan con el apoyo de fondos europeos, según ha recordado la consejera, se dirigen a inversiones productivas en transformación de productos agrícolas y acuicultura, financiando instalaciones, maquinaria y obras; a la mejora de la competitividad industrial; al desarrollo empresarial, estudios y planes, o al fomento de la calidad y la excelencia.
Clemente ha recordado que en lo que va de legislatura la Consejería ha apoyado 1.065 proyectos de la industria agroalimentaria valorados en 1.250 millones, a los que ha destinado un presupuesto de 276,8, con 3.239 empleos creados, el 72 por ciento para jóvenes.