Guillermo Fernández Vara y Juan Vicente Herrera firman una adenda en el Centro de Interpretación de Cáparra en Cáceres. / E. M. (Ical)
Los presidentes de Castilla y León y Extremadura, Juan Vicente Herrera y Guillermo Fernández Vara, firmaron ayer en las ruinas romanas de Cáparra (Cáceres) una ampliación del protocolo general de colaboración suscrito entre ambas comunidades a comienzos de 2009 que «reorienta y fortalece», en palabras de Herrera, materias relativas a la asistencia sanitaria, la dependencia, la protección a la infancia y a los menores de edad, el medio ambiente, la protección civil y la función pública.
«Estamos dando respuesta a problemas concretos de personas concretas», declaró el presidente de la Junta, quien recalcó que esta ampliación «elimina efectos de la frontera administrativa» y «aumenta la calidad de vida y el acceso a los servicios» de los ciudadanos de Extremadura y Castilla y León.
«Queremos quedarnos sólo con la parte más positiva que tiene la España de las autonomías y corregir situaciones derivadas de la delimitación territorial», añadió Fernández Vara, partidario de «continuar por una senda que hay que seguir transitando y mejorando» y en la que quedan «muchos nichos de posibles acuerdos».
El acuerdo permite extender la atención médica a los residentes en las localidades salmantinas de Béjar, Ciudad Rodrigo, La Alberca, Miranda del Castañar, Robleda y Fuenteguinaldo, que ahora podrán acudir tanto al Hospital de Plasencia como a los de Coria y Navalmoral de la Mata, en Extremadura, en todas las especialidades.
En materia de dependencia, se incluye la aprobación de un protocolo que permite coordinar los procedimientos y lograr la mejor atención a quienes se encuentran en esta situación. Recoge acuerdos tanto en la valoración como en el seguimiento de los casos que impliquen, por ejemplo, el desplazamiento temporal de la persona dependiente o su traslado de centro de una comunidad a otra.
La protección a los menores de edad se amplía en temas de adopciones, acogimiento familiar y residencial y los traslados de expedientes, siempre con un principio fundamental: preservar en todo momento los derechos y el bienestar de los menores.
Para mejorar la atención a las víctimas de violencia de género, Castilla y León y Extremadura tienen «ultimado» un protocolo que coordinará los procedimientos que permitan reforzar la protección a estas personas, de modo que puedan ser alojadas en centros de acogida con independencia de su comunidad de origen. En materia educativa, la colaboración beneficia tanto al alumnado como a los profesores.
Por último, el convenio de colaboración que suscribieron en enero de 2009 Herrera y Fernández Vara incluía actuaciones concretas en quince materias y, por primera vez, se hacía una referencia específica a las políticas de cooperación con Portugal. Este eje de colaboración se ha desarrollado a lo largo de los últimos meses.
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