Zapatero defiende su labor y sopesa prorrogar el actual estado de alarma

Rajoy confirma que su partido apoyará las medidas tomadas por el Ejecutivo, aunque pedirá explicaciones en el Congreso. El único político reticente con la orden es Llamazares.

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El caos provocado el fin de semana por el paro masivo de los controladores y, sobre todo, la decisión del Gobierno de decretar el estado de alarma, acaparó ayer la celebración del Día de la Constitución en el Congreso, donde hasta su presidente, José Bono, se refirió a la crisis en su discurso.

Aunque el Ejecutivo anunció la pasada semana un paquete de medidas económicas, como la privatización de una parte de Aena y de las loterías o la supresión de la ayuda a los parados, lo ocurrido estos días en los aeropuertos fue el principal motivo de comentarios y la causa de los sonoros abucheos que recibieron los socialistas por parte de los cientos de ciudadanos que esperaban frente a la sede de la Cámara Baja.

Ya en el Hemiciclo, Bono dedicó la parte inicial de su discurso a hablar de los controladores. «Un grupo de ciudadanos ha abandonado sus obligaciones y, echando un pulso al Estado, ha perjudicado gravemente a muchos españoles y a España misma», afirmó.

A continuación, remarcó el valor que la Carta Magna «para alertarnos a todos de que quienes recurren al chantaje para defender privilegios son los únicos culpables»; y subrayó: «Ni han vencido en esta ocasión ni vencerá quien lo intente de nuevo».

El propio Zapatero defendió nada más llegar al acto su gestión de la crisis de la que dijo haber informado «en tiempo y forma», y no descartó pedir una prórroga del estado de alarma. También consideró la Constitución como el mejor instrumento para la convivencia y destacó que es la Carta Magna ha permitido resolver el caos.

El líder de la oposición, Mariano Rajoy, que se negó a comentar la gestión del Gobierno, insistió, por su parte, en pedir explicaciones al Ejecutivo por la «situación lamentable» vivida y confirmó que su partido apoya el decreto de declaración del estado de alarma.

El único dirigente que se mostró en contra de la decisión fue el portavoz de IU, Gaspar Llamazares, porque constituye un «abuso constitucional».