La cantante malagueña Vanesa Martín durante la presentación de su nuevo álbum de estudio.
La cantante malagueña Vanesa Martín durante la presentación de su nuevo álbum de estudio. / EFE
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Dos años después de ‘Munay’, el álbum que marcó un antes y un después en su carrera, regresa Vanesa Martín con su sexto trabajo de estudio, titulado ‘Todas las mujeres que habitan en mí’ y con una portada en lienzo obra del artista gaditano Adrián Torres.

“Tiene una sensibilidad brutal y ha sabido captar genial mi esencia”, destacó la malagueña, quien rápidamente explicó que los colores de la portada están relacionados también con el título, pues ella intenta “hablar de la complejidad de todas las personalidades que llevamos dentro”.

“Cada canción del disco por eso tiene una personalidad diferente”, prosiguió, y profundizó planteando que “algunas tienen un nexo común pero otras son totalmente diferentes entre sí y de ahí los colores, que reflejan muy bien a la Vanesa vulnerable, la fuerte, la perseverante, la tímida, la pasional, la extrovertida…”. “Me sabe mal hablar en tercera persona, pero esa la idea”, aclaró entre risas.

Voz femenina

Y tras un breve instante de reflexión aún añadió que “es bueno que nos aceptemos para seguir adelante de una manera más positiva”, para luego apostillar: “La palabra que resume este disco me atrevo a decir que es aceptación, más aún después de la increíble etapa de ‘Munay’, que me hizo crecer muchísimo y conocer a gente maravillosa”.

Tras explicar que comenzó a escribir estas nuevas canciones precisamente durante la gira de ‘Munay’, apuntó que las grabó en el estudio de su casa en Málaga y en Los Ángeles. Y volvió al tema de las emociones contenidas en el álbum bromeando: “Escribir canciones es un dineral ahorrado en terapia. Tengo que aprender a descansar la cabeza porque todo el rato me estoy cuestionando”.

En cualquier caso, remarcó que ella canta sin “ningún tipo de pudor” dejándose llevar. “Canto las cosas como me da la gana, cantándole a la vida. Este es un disco cargado de vida, hay amor, desamor, pasión, despedidas, culpa… La libertad es lo más bonito que me ha dado esta profesión”, subrayó, al tiempo que se mostró muy agradecida por las tres colaboraciones estelares que aportan sus propios colores: el argentino Abel Pintos, la portuguesa Mariza y la puertorriqueña Kany García.

Antes de que el álbum saliera a la venta el pasado viernes, confesó Vanesa que está “muy nerviosa porque un lanzamiento siempre conlleva tensión y responsabilidad, más aún viniendo de ‘Munay’”. Además, se mostró impaciente por reencontrarse con su público, algo que ya ha ocurrido en forma de firmas de discos en Madrid y después en Sevilla, Málaga y Valencia.

“Hasta marzo me tengo que aguantar para la gira, que me parece muchísimo”, admitió con resignación, destacando que arranca todo el 30 de marzo en el Auditorio Rocío Jurado de Sevilla, que es una ciudad que le “abrió los brazos desde el primer momento” y por eso la considera también su “casa”.

Expectativas

Y añadió, sobre las expectativas: “La gira anterior fue muy bien, agotamos localidades en muchísimos sitios, algunos incluso sorprendentes. A ver esta cómo va, espero que siga la gente ahí porque además estamos preparando algo muy bonito. Me gusta el estudio, pero lo que pasa es que al ser tan impulsiva y pasional, el escenario es el aquí y el ahora y me carga las pilas un montón. Ahí es donde está la gente y disfruto mucho. Soy animal de escenario totalmente”.

Por último, reflexionó sobre el concepto de éxito, lanzando entre carcajadas que para ella sería “dormir diez horas seguidas”. Ya más en serio, apuntó que lo que ella desea es que después de haberse “dejado la piel, la gente lo reciba bonito”.

“El otro día le enseñé el disco a Joaquín Sabina y me preguntó ‘¿dónde está la canción de relleno?’ Yo estaba atacada de los nervios por enseñarle el disco, pero que él te diga eso… eso es el éxito”, remachó.