El hasta ahora codirector de la feria de arte ARCOmadrid, Carlos Urroz.
El hasta ahora codirector de la feria de arte ARCOmadrid, Carlos Urroz. / E.P.
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Carlos Urroz afronta esta semana su última edición al frente de ARCOmadrid y pasa así el testigo a Maribel López, con quien compartirá el mandato en esta edición, tras nueve años como director y cinco como subdirector. En ellos se ha tenido que enfrentar a retos como la crisis económica y a polémicas como la retirada de la obra ‘Presos políticos’ el pasado año, a lo que se suma el salto de la feria fuera de las fronteras españolas con ARCOlisboa.

La edición de 2018 fue, junto a los peores años de crisis, la más dura de su trayectoria. Cuando la galería no había abierto sus puertas, los medios de comunicación se hicieron eco de la presencia de la obra ‘Presos políticos’, realizada por Santiago Sierra, que exhibía la galería Helga de Alvear y en la que se mostraba a algunos políticos encarcelados por su relación con el refrendum del 1-O.

La dirección de Ifema decidió retirar la obra antes de que la feria abriera sus puertas de manera oficial y la decisión causó una polémica que obligó a la organización a rectificar. Meses después, ARCOmadrid anunció la marcha de Urroz y el director aseguró que su decisión no tenía nada que ver con esta polémica, en la que él siempre defendió la libertad de expresión.

Más allá de las polémicas, en la trayectoria de Urroz al frente de ARCOmadrid destaca el hecho de haber llevado el nombre de la feria más allá de las fronteras españolas gracias a ARCOlisboa, una sucursal que se celebra en el mes de mayo en la capital lusa desde 2016 y que se presenta en el mercado internacional como una “feria boutique”, tal y como la describe Urroz.

El codirector de ARCOmadrid siempre se ha referido a la feria madrileña como un encuentro “sexy” en el que, a pesar del ruido mediático, “no siempre la obra que más grita es la que mejor canta”, tal y como señaló recientemente.

Urroz se estrenó en 2011 con la celebración de la 30 edición de la feria, que incorporó como novedad la sección ‘Opening’, abierta a proyectos europeos con una antigüedad inferior a ocho años.

Si bien su primera feria como director fue tranquila, la segunda no estuvo exenta de polémica. En 2012, la galería catalana ADN exhibió la obra ‘Always Franco’, de Eugenio Merino, que reproducía una escultura del dictador dentro de una máquina de refrescos, y la Fundación Francisco Franco no tardó en acercarse al stand y tomar fotografías para demandar a su autor.

Dificultades

Otra de las dificultades a las que Urroz ha tenido que hacer frente ha sido la crisis, que frenó las compras privadas así como las de algunas instituciones públicas. También ARCOmadrid sufrió las consecuencias de la recesión y en 2013 tuvo que afrontar su 32 edición con un presupuesto “más ajustado”, tal y como reconoció el propio Urroz.

Además, en aquella edición los coleccionistas y galeristas afrontaron una dificultad añadida a la crisis: la subida del IVA al 20 por ciento que el Gobierno había aprobado unos meses antes y que Urroz criticó por afectar tanto a las galerías como en general al mercado del arte.

En 2014, apenas unos días antes del comienzo de la 33 edición, el Gobierno anunció una bajada del IVA en el arte que, si bien a priori se tomó como positiva, la matización posterior del Ejecutivo desanimó al sector.

A pesar de que ningún año ha sido tan polémico como el 2018, las obras han sorprendido a propios y extraños. Cabe recordar el controvertido vaso de agua lleno a la mitad de Wilfredo Prieto, que se vendía por 20.000 euros. O la performance de 2016 ‘El beso’, en la que dos amantes se besaban en una casi total oscuridad, lo que reclamó la paciencia del espectador.