Un tribunal profesional juzgará a los presuntos asesinos de Marta

El TSJA echa por tierra las aspiraciones de la Fiscalía y de la acusación particular de que Carcaño y sus allegados, que se negaron ayer a declarar, pasaran por un jurado popular

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La polémica en torno en quién debería juzgar a los presuntos responsables de la muerte de la joven sevillana Marta del Castillo tiene por fin solución, ya que el Tribunal Superior de Andalucía (TSJA) ordenó ayer que sea un jurado profesional y no uno popular, quien sea el encargado de enjuiciar el caso.

Ante éste se sentarán en el banquillo los cuatro acusados mayores de edad: Miguel Carcaño, su hermano Francisco Javier Delgado, Samuel Benítez y María García. Por otro lado, este auto ha coincidido con la celebración este mismo día de la vista contra el menor conocido como El cuco, acusado de violar y asesinar a la chica, en el Juzgado de Menores número 3 de la capital hispalense.

En este juicio estaban citados en calidad de testigos los cuatro acusados citados anteriormente, aunque todos ellos se acogieron a su derecho de no declarar, menos García, que indicó que había estado estudiando desde la medianoche en el piso donde se cree que fue asesinada Marta, «y que no oyó nada porque allí no pasó nada»,

Así, la Sala de lo Civil y Penal del TSJA desestimó íntegramente los recursos de apelación interpuestos por la Fiscalía y la acusación particular, que pedían un jurado popular. En el auto, los magistrados entiendieron que «el fin u objetivo perseguido» por los acusados fueron las agresiones sexuales y no el asesinato -que es el delito que corresponde enjuiciar a un jurado popular-. Por ello, este órgano argumentó que son las propias partes recurrentes, la Fiscalía -que pide prorrogar dos años la prisión preventiva de Carcaño- y la acusación particular, las que determinan en sus escritos de calificación provisionales las que ya aluden al hecho de que «el impulso agresor inicial» perseguía «como objetivo principal» la violación.

Al término de la sesión, el padre de Marta, Antonio del Castillo, lamentó el silencio de los imputados, que «era el cartucho que tenía para encontrar a mi hija».

También opinó que «la posición de El cuco está cambiando, ya no está tan fuerte porque se están echando abajo muchas cosas». Y es que la última testigo, la inspectora jefe del Grupo de Menores de la Policía, «le ha dado fuerte porque ha desmontado la versión del menor de que había recibido presiones judiciales, y por eso confesó la primera vez».