Un seísmo de 6,3 grados sacude la Ciudad Autónoma de Melilla

El terremoto, con epicentro en el Mar de Alborán, fue sentido en varias provincias andaluzas y causó más de veinte heridos, así como un fallecido en la ciudad marroquí de Alhucemas

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El terremoto de magnitud 6,3 en la escala de Richter con epicentro en el mar de Alborán, y que fue sentido en la madrugada de ayer en todas las provincias andaluzas y en la ciudad autónoma de Melilla, sumaba casi medio centenar de réplicas hasta las 16.40 horas de ayer, según la información publicada por el Instituto Geográfico Nacional en su página web.

Según el informe, que contabiliza los seísmos de magnitud igual o superior a 1,5 grados o que hayan sido sentidos por la población, las réplicas más fuertes alcanzaron los 4,6 grados y se registraron a las 06.54 y las 07.10 horas (hora española) cerca de Melilla y en Alhucemas (Marruecos).

El terremoto, que se produjo a las 5.22 (hora española) con epicentro en Alborán Sur y que fue sentido con mucha fuerza en Melilla, causó 26 heridos en la ciudad española del Norte de África y alrededor de una decena en la ciudad marroquí de Alhucemas, donde también murió un niño de 12 años que, tras un ataque de pánico, sufrió un paro cardiaco cuando era trasladado al hospital.

Algunos de los heridos en la ciudad marroquí se lanzaron desde las ventanas de pisos ante el temor de que el terremoto tuviera los mismos efectos devastadores que los que tuvo el del 24 de febrero de 2004, cuando un seísmo de fuerza 6,1 con epicentro en Alhucemas, provocó más de 600 muertos y cerca de mil heridos.

También algunas viviendas de Alhucemas notaron los efectos del temblor en forma de caída de fachadas y techos, sobre todo en las zonas rurales, donde las viviendas son más endebles.

En cuanto a las probabilidad de que se produzca un nuevo terremoto de la misma intensidad en Alhucemas, el Instituto Geológico Nacional aseguró que era “baja”, aunque “no se puede descartar”, ya que, en sismología “no hay riesgo nulo”.

Por otra parte, el portavoz de la Red Sísmica Nacional, José Manuel Martínez Solares, señaló que seguirían produciéndose más réplicas en la zona de Alborán. El experto estima que estas réplicas serán cada vez de menor intensidad y cada vez más espaciadas en el tiempo.

Según explicó Martínez Solares, el terremoto guardaba relación con el registrado el pasado jueves, 21 de enero, aunque algo más al norte. Esto se debe a que ese día “se rompió” una zona de la falla y este lunes “otra longitud de la falla”, de modo que aquel fue “premonitorio” de éste y que ambos están relacionados.

El Rey Don Felipe telefoneó al presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, para interesarse por lo ocurrido en la ciudad española del Norte de África tras el terremoto, y para ponerse a disposición del Gobierno melillense. El presidente en funciones, Mariano Rajoy, también se interesó por lo ocurrido y le trasladó a Imbroda su solidaridad con los afectados y su voluntad de reparar los daños económicamente.

El mar de Alborán, la zona con mayor actividad sísmica dentro de la Península Ibérica

Los expertos del grupo de Geofísica Aplicada de la Universidad de Almería (UAL) recordó ayer que el mar de Alborán es la zona con mayor actividad sísmica dentro de la Península Ibérica.

El investigador del grupo, Manuel Navarro, señaló que tras un terremoto como el vivido ayer “suelen darse réplicas. Hasta ahora no hay una relación unívoca en la cual cada vez que haya una causa, se produzca un efecto directo de un terremoto con la suficiente precisión espacio-temporal como para tomar medidas antes del terremoto”, indicó el investigador del grupo.

El grupo de investigación al que pertenece este profesor trabaja en la detección precoz de los movimientos sísmicos en coordinación con el Instituto Andaluz de Geofísica. Desde la UAL cuentan con una red sísmica propia que está desplegada en Almería, Roquetas de Mar, El Ejido, Almerimar y Adra.

Ante un seísmo, el investigador recomienda permanecer en casa y “meterse debajo de una mesa para protegerse de la caída de objetos”, para salir a la calle cuando éste termine. Una vez fuera, hay que alejarse de los edificios y si hay un plan de emergencia municipal de evacuación, dirigirse a los puntos de encuentro.

Navarro recomienda también en las zonas como Almería —en la que hay una gran actividad sísmica— “fijar estanterías y objetos susceptibles de caer, tener un pequeño botiquín preparado o una radio con pilas porque las líneas telefónicas se saturan con los terremotos”.