Un preso herido por otro con unas tijeras reclama una indemnización

4

El abogado del joven Hernán Enrique C.B, quien en abril de 2014 se hallaba en prisión provisional en el Centro Penitenciario de Valladolid, responsabiliza a Instituciones Penitenciarias de la grave lesión sufrida por su patrocinado a manos de otro recluso, que le clavó en el cuello unas tijeras a modo de ‘pincho carcelario’, y por ello solicita que, con carácter subsidiario, se haga cargo del pago de casi 21.000 euros de indemnización en favor del lesionado.

Los hechos, que serán objeto de juicio en enero de 2016, sentarán en el banquillo a Alfonso C.G. como presunto autor de un delito de lesiones, por el que tanto el fiscal como la acusación particular coinciden al solicitar tres años de cárcel pero discrepan en el capítulo indemnizatorio, pues la primera de las partes reclama únicamente al imputado 700 euros en favor de la víctima y su abogado, por contra, un total de 20.855 euros (periodo de incapacidad y secuelas), con responsabilidad civil subsidiaria de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.

Y es que el acusador particular, según informaron fuentes jurídicas, fundamenta la responsabilidad del centro penitenciario por permitir el día de autos la coincidencia en el Módulo 3 de penados y preventivos, en alusión al autor material de la agresión y a la víctima, respectivamente, y por ‘culpa in vigilando’ de los propios funcionarios de prisiones, que permitieron que el acusado saliera del taller de manualidades portando unas tijeras con las que acometió al lesionado.

Los hechos se produjeron sobre las 12.15 horas del día 2 de abril de 2014 cuando Alfonso C.G, que se encontraba preso en el Centro Penitenciario de Valladolid, abordó al preso preventivo Hernán Enrique C.B. en uno de los pasillos del Módulo 3 y sacó unas tijeras que llevaba escondidas y se las clavó en el cuello, momento en el que intervinieron varios funcionarios hasta reducir al agresor. En el incidente también resultó herido uno de los vigilantes.

Como consecuencia de la agresión, la víctima resultó herida en la región submaxilar izquierda que requirió de puntos de sutura y de hospitalización durante una semana.

Se da la circunstancia de que en esos momentos el imputado y el herido se hallaban en el mismo módulo, el primero cumpliendo condena—tenía clasificación penitenciaria de segundo grado— y el segundo en situación de prisión provisional, “coincidencia sobradamente antirreglamentaria, pues los internos preventivos deben hallarse separados de los penados clasificados”, según sostiene el

Otra de las particularidades del presente caso es que la víctima permaneció catorce meses en prisión provisional acusado de un delito de tráfico de drogas con motivo de una operación policial en 2013 que concluyó con su detención y de otros dos, acusados de traficar con marihuana y hachís.