La mujer se enfrenta a una pena 25 años de cárcel y está acusada de matar a su marido y dárselo de comer a los perros.
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Un testigo del juicio por el presunto asesinato de un alemán de 70 años a manos de su mujer en Cala Millor afirmó ayer que la acusada le dijo que estaba “muy cansada” de su esposo y que le ofreció 50.000 euros por acabar con su vida.

“Me ofreció dinero a cambio de matar a su marido”, mantuvo el testigo, que declaró por videoconferencia. El hombre detalló que se citó con la mujer en la gasolinera de Cala Millor para venderle un gramo de cocaína. En ese encuentro, supuestamente, la mujer le hizo la proposición, pero él no se la tomó en serio.

“Vi a una señora borracha y drogada, no me creí lo que me dijo y no me interesaba escuchar más, cogí y me fui”, narró. Después se lo contó a sus amigos, con lo que descubrió que a otro de ellos le había planteado la misma oferta. “Nos echamos unas risas”, enfatizó. Pero “unos dos o tres días después” se enteraron del crimen.

El otro testigo que también afirma que la mujer le hizo una oferta de este tipo todavía no declaró en el juicio, pero sí un amigo suyo que regenta una tienda en Cala Millor. Este señaló que la acusada, estando bajo los efectos del alcohol, se fue con el testigo a su casa el 23 de diciembre de 2015 porque “quería cocaína” y porque quería mantener relaciones sexuales con ella.

Según el responsable de la tienda, su amigo volvió contando que la mujer le había ofrecido dinero para matar a su marido, y que ante la proposición había cambiado de opinión respecto a tener relaciones y se había marchado.

La mujer cuenta una versión distinta: sostiene que dio 100 euros al hombre, pero que no le dio la droga, y le acusaba de haberle robado, motivo por el que le denunció ante la Policía Local. El abogado defensor planteó que su testimonio sobre la oferta para matar al anciano pueda ser una “venganza” por la denuncia.

La acusada también declaró que habían ido hasta su casa porque él quería probar su coche y para tomar “una coca-cola”, pero que al ver a sus perros se había asustado y se marchó.

inocencia

En la sesión de ayer, la segunda del juicio, también compareció un amigo del matrimonio que defendió la inocencia de la acusada, diciendo que tiene un “carácter bueno” y “buena alma”. El hombre declaró que la acusada “cuidaba con cariño de ser humano a ser humano” al anciano.

También corroboró que el anciano padecía un cáncer de laringe, por lo que no podía gritar, y que había sufrido el ataque del perro al menos en dos ocasiones antes de su muerte.

Este testigo, que visita semanalmente a la acusada en la cárcel, es la persona que llamó al 112. Según explicó el testigo, lo hizo porque temía que la mujer se suicidase.

El magistrado tuvo que llamar la atención al testigo en varias ocasiones, una de ellas cuando el hombre exhibió al Jurado fotos del matrimonio desde su teléfono móvil.

La Fiscalía sostiene que la mujer, de 49 años, sedó al hombre y que le cortó trozos de carne y piel de ambos brazos para después dárselos de comer a sus perros, azuzándoles para que le mordieran en las extremidades. Por ello, pide una condena de 25 años de cárcel por asesinato con alevosía y ensañamiento. La mujer lo niega y asegura que fue uno de los perros quien atacó espontáneamente al anciano.