La Policía custodia la entrada de la vivienda donde se produjeron los hechos. / EFE
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El hombre que presuntamente disparó a su suegra y a dos de sus cuñadas en Aranjuez, matando a una de ellas, estaba resentido porque su mujer le había dejado y, según los testimonios recabados entre los allegados de la pareja, culpaba a su familia política de esa situación.

Esta es la principal hipótesis con la que trabaja la Policía, según fuentes de la investigación, mientras se continúan tomando testimonios para aclarar las circunstancias del crimen.

Por el momento a J.M.J., de 35 años, se le imputa un delito de homicidio por la muerte de su cuñada y dos de lesiones por herir a otra de sus cuñadas y a su suegra, aunque esta calificación puede variar dependiendo de las heridas de las víctimas, confirmó la Jefatura Superior de Policía.

El arrestado tenía una orden de detención en ingreso en prisión por parte de la Audiencia Provincial de Madrid y cuenta con antecedentes por tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas.

Según las primeras pesquisas, el ahora arrestado disparó desde su ventana de la calle Victoria Kamhi a la que hasta hace poco era su suegra, que vive cerca, y dos de sus cuñadas que la acompañaban porque su mujer le había dejado y él culpaba de alguna manera a su familia política de esa decisión.

Su expareja no estaba en ese momento en el barrio, según varios allegados de ambos.

El suceso ocurrió sobre las diez de la noche del domingo, cuando el hombre presuntamente disparó desde su ventana con una escopeta de caza a las tres mujeres, y mató a una de ellas: su excuñada de 35 años, que recibió un disparo en el pecho y falleció a pesar de las maniobras de reanimación.

Su exsuegra, de 50 años, recibió un disparo en la pierna izquierda y fue trasladada estable al hospital 12 de Octubre, mientras que otra de sus cuñadas, de 23 años, recibió también disparos en el abdomen y fue trasladada por familiares al Hospital del Tajo, donde llegó muy grave y fue derivada al 12 de Octubre. La dos heridas están en estado crítico, según fuentes hospitalarias.

Agresión machista

El presunto agresor se atrincheró durante un tiempo en su vivienda, de la que se negaba a salir, hasta que fue convencido por teléfono desde la sala del 091 de la Policía Nacional.

Mientras, en la calle comenzaron a congregarse familiares de las víctimas, que insultaron y amenazaron al presunto agresor y su familia, generando una tensión que requirió la presencia de la Unidad de Intervención Policial (UIP o antidisturbios), detallaron fuentes policiales.

Además, una patrulla permaneció allí toda la noche para evitar incidentes.

La alcaldesa de Aranjuez, Cristina Moreno, pidió ayer una reflexión sobre si este tipo de sucesos debería tipificarse como violencia de género, tras participar en un minuto de silencio en repulsa por el crimen.

La regidora añadió que en el Consistorio no tenían conocimiento de denuncias previas contra el presunto agresor y que no se habían puesto en contacto con los servicios sociales municipales.

Además, negó que el área en el que han ocurrido los hechos sea conflictiva y señaló que es “una zona de vivienda social” y de “familias trabajadoras” donde nunca ha ocurrido un suceso de estas características.