Uno de los seis toros del último encierro de San Fermín engancha el cuello que el mozo llevaba atado al cuello.
Uno de los seis toros del último encierro de San Fermín engancha el cuello que el mozo llevaba atado al cuello. / efe
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Seis toros de la ganadería sevillana de Miura protagonizaron ayer el encierro más rápido de los Sanfermines de 2018, una carrera que fue peligrosa, especialmente en la zona de telefónica y la bajada al callejón, donde un miura arrastró durante varias decenas de metros a un mozo cuyo pañuelo quedó colgando por el pitón. En este sentido, se vivieron momentos de angustia con el mozo arrastrado por el toro mientras intentaba desanudarse el pañuelo, hasta que finalmente cayó al suelo en el callejón de entrada a la plaza de toros. Según las primeras informaciones, no se produjeron heridos por asta, pero sí seis traslados.

Los toros de Miura salieron de los corrales de Santo Domingo a las ocho de la mañana y protagonizaron una carrera de 2 minutos y 12 segundos, la más veloz de las ocho de los Sanfermines de 2018. Un cabestro salió en cabeza de los corrales guiando a la manada. El ritmo era muy fuerte y se produjeron algunas caídas, aunque la carrera llegó sin mayores incidencias hasta la curva de Mercaderes. Allí, los astados chocaron contra el vallado y enfilaron la calle Estafeta con cinco toros y un cabestro delante, mientras que el sexto toro ha quedado algo rezagado.

En este tramo, se vieron bonitas carreras delante de las astas de los toros, aunque algunos mozos se vieron atropellados por la velocidad que llevaban los astados. En la zona de Telefónica y la bajada al callejón se vieron los momentos de mayor peligro. Los toros fueron hacia la derecha del vallado y uno de ellos resbaló y tras él otros dos miura, chocando contra varios mozos.

En ese momento, uno de los astados engancharon con el pitón por el pañuelo a un mozo y lo arrastró desde la zona del vallado hasta el centro de la bajada al callejón. El toro siguió su camino hacia la plaza arrastrando al corredor por el pañuelo, mientras éste intentaba soltárselo sin conseguirlo, hasta que finalmente, dentro del callejón, cayó al suelo.
Primero entraron en los chiqueros dos toros y tras ellos fueron entrando el resto de astados, hasta cerrar la carrera en 2 minutos y 12 segundos.

En este sentido, los encierros de los Sanfermines de 2018 se caracterizaron por el fuerte ritmo que han imprimido los toros a su carrera por las calles de Pamplona y también por la limpieza, dado que sólo se han producido dos heridos por asta de toro, uno de ellos un joven de Salamanca, cuando por ejemplo el año pasado se produjeron siete corneados, en 2016 hubo doce y en 2015, diez.

El encierro más rápido fue el último, el protagonizado ayer por los toros de la ganadería sevillana de Miura, que cubrieron los 875 metros del recorrido en dos minutos y 12 segundos. Esta ganadería ya protagonizó en 2015 el encierro más rápido de la historia de las fiestas, con dos minutos y cinco segundos.

La velocidad

En estos Sanfermines, también la tónica ha sido la velocidad. Ningún encierro ha superado los tres minutos. Han destacado por su velocidad, los toros de Fuente Ymbro, que realizaron una carrera de dos minutos y 10 segundos el 10 de julio; los de Victoriano del Río, con dos minutos y 20 segundos el 12 de julio; y los Jandilla, con dos minutos y 24 segundos el 13 de julio. Los toros de Cebada Gago protagonizaron una carrera de dos minutos y 33 segundos el 9 de julio, los de Puerta de San Lorenzo cubrieron el recorrido en dos minutos y 37 segundos el 7 de julio, y los de Núñez del Cuvillo tardaron dos minutos y 50 segundos el 11 de julio. El encierro más lento fue el de José Escolar Gil, el 8 de julio, con una duración de dos minutos y 56 segundos.

Este año se dieron además tres carreras con lluvia o con suelo mojado, sin que hayan provocado especiales incidencias distintas a las habituales. De esta forma, surtió efecto el antideslizante que se aplicó antes de los Sanfermines en las calles de Pamplona, en concreto, en la zona de los corrales de Santo Domingo, la plaza Consistorial, Mercaderes y primeros metros de Estafeta. El día 7 de julio, antes del primer encierro, cayó una intensa lluvia aunque amainó para la carrera. Sí fueron con lluvia los encierros del día 8 de julio y 12 de julio. En total, los toros han dejado dos heridos por asta. El primero tuvo lugar en el encierro del 7 de julio, con toros de Puerto de San Lorenzo. Fue un vecino de Sarriguren, E.S.D., de 38 años, con una cornada que sufrió en el glúteo. El otro corredor corneado fue herido en la axila durante el encierro del 13 de julio, con toros de Jandilla.