Quim Torra (c), sus consejeros y el presidente del Parlament, Roger Torrent (c-i), durante el homenaje a los votantes y organizadores del 1-O.
Quim Torra (c), sus consejeros y el presidente del Parlament, Roger Torrent (c-i), durante el homenaje a los votantes y organizadores del 1-O. / EFE
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El presidente de la Generalitat, Quim Torra, reivindicó ayersu compromiso con aplicar el resultado del 1-O: “Este Govern reitera su compromiso con el mandato democrático del 1-O y el apoyo a todos los represaliados”.

Así lo manifestó en una declaración institucional con motivo del primer aniversario del 1-O, después de una reunión del Consejo Ejecutivo en la sala de plenos del Ayuntamiento de Sant Julià de Ramis, localidad donde el pasado año debía haber votado el expresidente Carles Puigdemont.

Torra prometió que su Ejecutivo buscará aplicar los resultados de aquella votación. “Es un camino que mantendremos siempre por respeto a los hechos de hace un año y por voluntad de servicio y porque la democracia y la libertad serán siempre la bandera de Cataluña”, aseguró.

Arropado por todos los consejeros, en su comparecencia criticó que el 1-O fue “brutalmente reprimido” por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y aseguró que aquello impactó tanto a la ciudadanía como a la opinión pública internacional.

Asimismo recordó que, pese a la cargas policiales, más de dos millones de personas depositaron sus votos en las urnas y éstas arrojaron un “mandato claro a favor de la independencia” que es el que el actual Govern quiere ahora aplicar, aunque no ha puesto plazos.

Torra quiso destacar especialmente la participación en el referéndum de aquellos que “votaron en contra la independencia”, y concluyó que la jornada será siempre recordada por el compromiso que mostró Cataluña con la democracia y con la libertad.

Durante su intervención, elogió al Govern de Puigdemont y Junqueras que impulsó la votación, y lamentó que la mayoría de aquel Ejecutivo está “en la cárcel o en el exilio”, algo que ve intolerable y pide que finalice.

En esa línea, rememoró como el gobierno catalán compareció el 1 de octubre de 2017 para felicitar la actitud de la gente y agradecer las muestras de apoyo que —según aseguró— les llegaron aquel día de “primeros ministros, presidentes, diputados y otros mandatarios del mundo”.

También recordó el encarcelamiento del presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, y el entonces presidente de la ANC Jordi Sànchez, y exigió el archivo de la “causa general con el independentismo” que hay abierta.

Torra realizó esta declaración institucional en la plaza que hay frente al Ayuntamiento, y un grupo de unas 20 personas se concentró para exigirle que cumpla con los resultados del 1-O, al grito de consignas como “el pueblo manda, el Govern obedece”.

Los mismos concentrados afearon al Ejecutivo catalán que actualmente esté haciendo “autonomismo” y no actuaciones a favor de la independencia, y reclamaron que abra las cárceles catalanas donde están los presos soberanistas para que salgan en libertad.

El lugar elegido para la declaración institucional fue Sant Julià de Ramis porque era el municipio donde hace un año tenía que votar Puigdemont pero no pudo hacerlo por las cargas policiales, y acabó votando en otro punto de la zona —Cornellà de Terri—.

Con la declaración institucional y la reunión del Govern, Torra finalizó su presencia en Sant Julià de Ramis, y se desplazó a Barcelona donde protagonizó otros actos.