El presidente de Cataluña, Quim Torra, ofrece una rueda de prensa en la capital escocesa.
El presidente de Cataluña, Quim Torra, ofrece una rueda de prensa en la capital escocesa. / efe
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El presidente de la Generalitat, Quim Torra, aseguró que no pedirá el acta a los seis diputados suspendidos de cargo público por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, y consideró que esta decisión, que calificó de indecente, “ataca directamente a la soberanía del Parlament”. Lo dijo ayer en una rueda de prensa desde Edimburgo (Escocia) junto a la exconsellera Clara Ponsatí y su abogado, Aamer Anwar, después de haberse reunido con ella.

“Volvemos a ver de nuevo cómo la separación de poderes en España es un mito” y la lucha de Cataluña no es contra el Gobierno sino contra el conjunto de poderes estatales, dijo el presidente catalán sobre la decisión de Llarena. Torra dijo que Cataluña puede “aprender mucho” de cómo el gobierno escocés está gestionando un segundo referéndum y debatirá con los dirigentes escoceses sobre el apoyo que pueden dar a Cataluña.

Pacto

En este sentido, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, y el presidente de la Generalitat, Quim Torra, se reunieron ayer en la residencia oficial de la primera y reivindicaron juntos un referéndum de autodeterminación pactado para Cataluña.

“En el siglo XXI, los conflictos vinculados con la autodeterminación se tienen que resolver por la vía de referéndums democráticos, con las condiciones que acuerden las dos partes implicadas y con el reconocimiento internacional correspondiente”, afirmaron en un comunicado conjunto.

Los dos líderes abordaron la “compleja y difícil situación política” de Cataluña y coincidieron en el planteamiento de que el futuro de los catalanes tiene que pasar por soluciones pacíficas y democráticas. Estas soluciones, continuaron los dos presidentes, tienen que estar basadas “en el diálogo entre los gobiernos español y catalán, siempre desde el respeto al derecho a la autodeterminación del pueblo catalán”, recalcaron.

Asimismo, consideraron que el referéndum de independencia que celebró Escocia en 2014, pactado con el gobierno británico entonces liderado por David Cameron, es “el mejor ejemplo de este tipo de procesos y demuestra que los conflictos relacionados con la soberanía nacional” se tiene que resolver por vías democráticas.

Ambos señalaron durante la reunión en Escocia que el encuentro se ha llevado a cabo bajo una atmósfera de cordialidad.