Solo los jueces podrán cerrar las webs de descargas ilegales

A dos días de aprobarse el anteproyecto de ley contra la piratería, González-Sinde asegura que la nueva normativa, muy cuestionada por los internautas, «será del agrado de todos»

0

Continúa el suspense, pese a que se despejan algunas incógnitas. La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, manifestó ayer, sobre la posibilidad de cerrar páginas web que utilicen contenidos sujetos a la Ley de Propiedad Intelectual, que el Gobierno trabaja para conseguir una fórmula que satisfaga a todos e insistió en tranquilizar a los ciudadanos.

«Estamos trabajando sobre ese punto y creo que llegaremos a una fórmula que será del agrado de cada una de las partes, pero lo importante es que los cibernautas estén tranquilos, porque la red va a seguir siendo siempre, porque es imparable, esa vía de comunicación, de expresión y herramienta de trabajo que es para muchos, además de contribuir a la difusión de la cultura», sostuvo.

Tras presentar el programa cultural de la Presidencia española de la UE, la guionista y directora de cine recordó que la fórmula elegida se conocerá el viernes tras el Consejo de Ministros. Eso sí, ya se ha filtrado que no prosperará la iniciativa anunciada hace un mes por la que se iba a crear un órgano dependiente del Ministerio que cerraría a través de un procedimiento judicial -que no administrativo- páginas que considere que vulneran la Ley de Propiedad Intelectual. En este sentido, la responsabilidad recaerá sobre un juez que de un modo rápido -de una semana a un mes- emitirá su fallo.

Sobre la idoneidad o no de acabar con los sitios de la red que proporcionan descargas ilegales, Sinde comentó: «Lo iremos viendo con el tiempo; la tecnología es cambiante y no hay motivos para estar preocupados, sino para ser constructivos y mirar adelante».

En su opinión, «lo más pragmático es que los derechos de todo el mundo sean compatibles y que podamos tener cuanta más cultura en internet, mejor, y que pueda seguir habiendo gente que se dedique a crear, y cada vez tengamos más poemas, más novelas y más discos nuevos de artistas nuevos».

González-Sinde no quiso dar más detalles de los planes del Ejecutivo al respecto, pero sí justificó por qué esas leyes figurarán como norma o reglamento dentro de la Ley de Economía Sostenible: «Lo vemos cada día, el nuevo modelo financiero de la sociedad tiene que ver muchísimo con la divulgación del conocimiento y el derecho al acceso a las nuevas tecnologías».

Otro tema peliagudo es el de las ayudas al cine español por parte de la UE, cuya anunciada negación ha supuesto un frenazo en seco para muchas producciones nacionales, sobre todo, modestas.

Así, la ministra confió en que la Comisión Europea se pronuncie en breve sobre las subvenciones para este año una vez que se hayan reincorporado los funcionarios tras las vacaciones navideñas. Conviene recordar que el Ejecutivo comunitario mantiene bloqueada la convocatoria de ayudas públicas hasta que se aclare si son compatibles con la legislación de los Veintisiete.

Por otra parte, el motivo principal por el que la ex presidenta de la Academia de Cine viajó a Bruselas fue para transmitir a sus colegas que España apostará durante los seis meses de presidencia europea que le corresponden, y que ahora se inician, por reafirmar la identidad de la cultura del Viejo Continente, promover el turismo cultural mediante la creación del Sello de Patrimonio Cultural Europeo e impulsar la cultura digital con una visión única en la UE.

Una manera de transmitir estos objetivos fue la presentación de Travesías, una vídeo instalación de 33 metros de largo por 1,65 metros de ancho del artista madrileño Daniel Canogar, que traza en el aire una forma ondulante en la que se pueden ver imágenes de multitud de personas andando o arrastrándose por el suelo; reflejo de «múltiples transformaciones».