La obra contará con actores como Ernesto Arias o Ana Fernández. / efe
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El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida descubrirá a un Shakespeare desconocido en su tercer estreno de la 65 edición, ‘Pericles, príncipe de Tiro’, una colorida y dinámica obra plagada de episodios sobre el poder del azar y las fuerzas que determinan nuestras vidas. Esta obra, en versión de Joaquín Hinojosa y dirigida por el argentino Hernán Gené, se estrenará mañana y estará en cartel hasta el domingo 14, con un elenco debutante encabezado por Ernesto Arias, que dará vida a Pericles; y Ana Fernández, como Taisa.

Al reparto se suman otros actores de la escena española como María Isasi, única que repite en Mérida, Marta Larralde, Óscar de la Fuente y José Troncoso, todos ellos encarnando varios personajes, además del propio Hernán Gené que interpretará el papel de narrador.
En la rueda de prensa de presentación de este nuevo montaje que llega al Festival de Mérida, Gené enmarcó la obra en el género del romance, como “un cuento de hadas con todos los ingredientes: reyes malos y buenos, muertos que resucitan, piratas, combates, dioses que bajan del cielo y un final feliz”.

“Pericles, príncipe de Tiro” es un clásico “muy vivo” y accesible en el que Gené ha sabido mantener el equilibrio entre el respeto al original y una visión personal, ya que la acción se desarrolla en un ambiente contemporáneo que contrasta con el entorno de la Grecia clásica donde transcurre la historia.

La obra es una cooproducción del Festival de Teatro Clásico de Mérida y el Festival Internacional de Artes Escénicas de Uruguay (FIDAE) que cuenta el viaje vital de Pericles, un personaje que “no hace nada para merecer lo que le ocurre”, sino que “los aciertos y desastres de su vida pasan por él”.

Obra compleja

Según su director, se trata de una obra “compleja y extraña” en la que un Shakespeare tardío experimenta con la relación causa efecto que es continuamente rota con saltos en el tiempo, acciones interrumpidas, personajes que toman distancia de sí mismos para opinar sobre la realidad o un personaje principal que desaparece durante un acto entero desplazando el protagonismo a otro personaje.

Este clásico se plantea dentro de un marco “metateatral”, el de la Compañía Imperial Kartoffel Theatre, que debe preparar en un día el remplazo del personaje principal por un nuevo actor que se verá sometido a las mismas “extrañas fuerzas” de Pericles, cuya vida es el resultado de varias “cuestiones azarosas”.