El objetivo del Gobierno es que haya una tramitación rápida en el Senado.
El objetivo del Gobierno es que haya una tramitación rápida en el Senado. / Efe
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El Senado recibe mañana el texto del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018 tras su aprobación en el Congreso, con la previsión de que el proceso quede finiquitado menos de un mes después, previsiblemente el 19 o 20 de junio.

Lo hará pues sin que su tramitación se vea afectada por el debate en el Congreso de la moción de censura del PSOE contra Mariano Rajoy y con la intención del Gobierno de que no se introduzcan nuevas enmiendas a las nuevas cuentas.

El Gobierno pretende que el texto no incorpore ningún cambio en el Senado, con el fin de evitar que el proyecto presupuestario tenga que ser de nuevo ratificado posteriormente en el Congreso, salvo que se detecte un error en el texto del proyecto que precisase de un cambio, según informaron fuentes gubernamentales.

Esa previsión sólo se alteraría si prospera la moción de censura y un Gobierno presidido por Pedro Sánchez decidiera, antes del 20 de junio, retirar el proyecto de ley, según fuentes parlamentarias.

No obstante, los plazos para que ese se produjese son muy justos y se requeriría además la convocatoria de elecciones generales. En caso contrario, se podría dar la circunstancia de que un Gobierno socialista tuviese que aplicar las cuentas públicas del PP, sobre la que presentó una enmienda a la totalidad.

Así, los Presupuestos llegan al Senado y repetirán la tramitación realizada en el Congreso, en donde el pleno aprobó el pasado miércoles los segundos Presupuestos del Gobierno en minoría de Mariano Rajoy, tras sumar finalmente los apoyos del PP, Ciudadanos, Coalición Canaria, Nueva Canarias y los aliados electorales del PP, así como a última hora el PNV, sumando un total de 176 diputados que respaldaron la aprobación de los distintos títulos del articulado del proyecto de ley y las cuentas de todos los ministerios.

Las nuevas cuentas llegan al Senado con 329 enmiendas nuevas incorporadas de las 7.000 inicialmente presentadas por los grupos. La entrada y publicación del proyecto de Presupuestos en el Senado está programada para mañana, mientras que la designación de la Ponencia está prevista para el mismo día o el miércoles, según el calendario de tramitación publicado por la Cámara Alta.
En concreto, la tramitación en el Senado comenzará con las comparecencias de 36 altos cargos públicos, que se sucederán desde mañana por la tarde, el miércoles, jueves y viernes.
Asimismo, el plazo de presentación de propuestas de veto generales y a las secciones del proyecto de Presupuestos está previsto hasta las 12.00 horas del viernes 1 de junio, mientras que el plazo de presentación de enmiendas se prolonga hasta las 18.00 horas del lunes 4 de junio.

Propuestas de veto

Así, el debate en pleno de las propuestas de veto generales y a las secciones tendrá lugar en la sesión plenaria que comenzará el martes 5 de junio, de forma que, tras ser previsiblemente rechazados, la reunión de la Ponencia y el dictamen de la Comisión están previstos para la semana del 11 de junio.

Los senadores tendrán como plazo para presentar los votos particulares hasta las 12.00 horas del viernes 15 de junio, y la tramitación en el pleno de la Cámara Alta se producirá en la sesión plenaria que comienza el martes 19 de junio.

De esta forma, el proyecto de Ley será debatido y votado la penúltima semana de junio y, si no se introducen enmiendas en las cuentas, quedará aprobado de forma definitiva, con lo que no sería necesario que vuelva al Congreso.

La idea inicial del Gobierno es que se produzca una tramitación rápida en el Senado y no se incorporen enmiendas al proyecto.

Cualquier modificación que se introduzca en el Senado, bien sea porque se detecte algún error en el texto que precise de una subsanación o por añadir alguna petición de los grupos de la oposición, debería ser ratificada después por el Congreso. Entonces, se volvería a repetir la votación tan ajustada, ya que el proyecto ha pasado el trámite en la Cámara Baja con una mayoría de 176 votos, frente a los 171 votos en contra.