El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa ofrecida en Costa Rica.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa ofrecida en Costa Rica. / EFE
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirma no tener “ningún problema” con la cruz del Valle de los Caídos, por lo que no contempla ni propondrá su demolición.
Así lo aseguró en conversación informal con los periodistas que le acompañaron en su gira iberoamericana, de la que regresó a primera hora de la jornada de ayer. Sánchez considera “injusto” que se le acuse de haber dado un bandazo por renunciar a convertir el Valle de los Caídos en un Museo de la Memoria, como venían proponiendo los socialistas.

Bajo su punto de vista, lo que hizo es “madurar” su reflexión acerca de qué hacer con el Valle de los Caídos, y su conclusión es que los restos de Franco deben ser exhumados y trasladados a otro lugar, dado que no es víctima de la Guerra Civil ni de la dictadura.

Sánchez también defiende que los restos del fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, sean exhumados. Pero no para sacarlos del Valle de los Caídos —el sí fue fusilado en el inicio de la Guerra Civil— sino para enterrarlos en un lugar no preeminente del lugar. Hoy yace al lado de Franco, en el altar de la Basílica.

El presidente defiende que su Gobierno va a exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos para que ese lugar deje de ser un lugar de exaltación del franquismo y reafirma su compromiso con la creación de una Comisión de la Verdad, compuesta por expertos e historiadores, para acordar entre todos una versión de país de lo que aconteció durante la Guerra Civil y el Franquismo.

Sánchez también apuesta por crear un museo de la Memoria Histórica, pero en un lugar distinto al Valle de los Caídos, dado que, por su contenido simbólico, el monumento de El Escorial debe quedar como cementerio civil, aunque manteniendo la Basílica que regentan unos monjes benedictinos. El Gobierno explica que, cuando el decreto ley que da cobertura jurídica a la exhumación de Franco pase a tramitarse como proyecto de ley en el Congreso de los Diputados, podrá ampliarse la Ley de Memoria Histórica para incluir otros aspectos que han quedado pendientes, como la exhumación de Primo Rivera.

América Latina

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, regresó en el día de ayer de su gira iberoamericana satisfecho de haber recuperado presencia en América Latina, visitando países que hacía años que no pisaba un jefe del Ejecutivo español.

El avión de la Fuerza Aérea Española que trasladaba a Sánchez y su delegación aterrizó en la base militar de Torrejón de Ardoz (Madrid) a las 08.12 horas. Durante el vuelo de regreso, el presidente compartió con la prensa que le acompañaba una serie de impresiones sobre su gira por Chile, Bolivia, Colombia y Ecuador.

Sánchez destaca, en primer lugar, la necesidad de que España regresara y estuviera más presente en países que hacía más de una década que no visitaba un presidente del Gobierno español. El caso más notorio lo constituye Bolivia, donde se cumplían veinte años de la última visita.

El presidente también concede importancia a la nueva manera en la que España vuelve a estos países, con los que quiere potenciar no solo las relaciones económicas —que priorizaba el Gobierno de Mariano Rajoy— sino la colaboración en políticas de medio ambiente o derechos humanos.

La gira del presidente se caracterizó por la diversidad de los países visitados. Del Gobierno neoliberal de Sebastián Piñera en Chile, Sánchez saltó a Bolivia para reunirse con el presidente indígena Evo Morales, por ejemplo.