El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la canciller Angela Merkel.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la canciller Angela Merkel. / EFE
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, instó al independentismo catalán a “pasar página” del referéndum ilegal del 1 de octubre para poder iniciar una nueva etapa constructiva en las relaciones entre el Ejecutivo central y la Generalitat de Cataluña. En rueda de prensa conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel, en Berlín, Sánchez confirmó la voluntad de su Gobierno a “dialogar” y “normalizar las relaciones con la Generalitat de Catalunya”, una institución con la que cree que puede hablar “de muchas cosas”, siempre “en los márgenes de la Constitución”, lo que excluye autorizar un referéndum de autodeterminación.

“Desde luego lo que representó el 1-O es una página que hay que pasar, también por parte del independentismo y a partir de ahí tener un tono constructivo”, avisó Sánchez. A quince días de que Sánchez reciba en el Palacio de la Moncloa al presidente de la Generalitat, Quim Torra —el encuentro se ha programado el 9 de julio— el jefe del Ejecutivo aseguró que él y su equipo están trabajando para que esa cita sea un “éxito”.

En respuesta a una pregunta de la prensa, la canciller Merkel indicó que no le incomoda la presencia en territorio alemán del presidente cesado de la Generalitat, Carles Puigdemont, puesto que Alemania, al igual que España, es un Estado de Derecho.

La canciller alemana Angela Merkel abogó por apoyar más a España ante el reto migratorio, durante la rueda de prensa mantenida junto al presidente Español tras su reunión en Berlín. Sánchez, por su parte, ha comprometido el trabajo de España en la regulación de los flujos secundarios.

“Veo que las llegadas a España han aumentado. Si ahora la situación se agrava en España yo abogaría por que España tenga más apoyo”, aseguró preguntada por si es partidaria de que el país reciba más ayuda de la Comisión Europea y recordando cómo recibió ese apoyo Grecia en el pasado.

Por su parte, Sánchez aseguró que España es “muy consciente” del debate en la opinión pública alemana sobre los movimientos secundarios —en relación a los movimientos de migrantes que llegan a los países fronterizos y luego se trasladan a Alemania— y aseguró estar dispuesto a hacer el esfuerzo que le corresponde y “arrimar el hombro”.

“Para que, de alguna manera, en ese ánimo de tener una respuesta común, podamos sentirnos parte de esa respuesta todos y cada uno de los estados miembros con todas y cada una de las realidades como consecuencia del desafío migratorio”, señaló ante los medios de comunicación.

Migraciones

En esta línea, Merkel insistió en que van a seguir trabajando en el tema de las migraciones secundarias “de aquí al fin de semana” y aseguró que en esta materia pueden cooperar España y Alemania. De cara al próximo Consejo Europeo de este jueves y viernes, ambos coincidieron en la necesidad de dar una dimensión exterior a la política europea de migración. En este sentido, Sánchez aplaudió la propuesta alemana de que cada país europeo con una relación más fluida con los países de tránsito y origen lidere el diálogo y la cooperación con ellos en nombre de todos los demás y de la UE.

“Tenemos que hablar con los países, tal y como hablamos ya con Libia, hablar con Marruecos o Senegal —ha desarrollado Merkel—. Podemos repartirnos las responsabilidad entre los jefes de Estado y Gobierno de la UE. Un país puede a hablar con dos o más países (de origen o tránsito), no solo en su nombre sino en nombre de los demás colegas europeos y de la UE”. Así, recalcó que el pasado domingo, en la minicumbre celebrada en Bruselas, se dieron cuenta de que el punto central para la mayoría de los países miembro es la dimensión externa de la migración, es decir, cómo se pueden reducir la llegadas de migrantes que llegan, “con la ayuda de traficantes”, a Europa y que, procedentes de África, en su mayoría no tienen derecho de asilo en Europa.

FuenteEuropa Press
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