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El candidato a la investidura, Pedro Sánchez, eludió referencias a Cataluña en su discurso y esperó al final de la intervención para emplazar a Podemos a avanzar en la negociación y llegar a acuerdos: “Nada que merezca la pena es fácil, y lo que tenemos por delante merece mucho la pena”.

En su intervención, que se prolongó durante dos horas, Sánchez se dirigió primero a Podemos, como socio preferente, pero también se volvió hacia PP y Cs a quienes reclamó que “retiren las barreras” y hagan posible la investidura.

De hecho, las negociaciones entre el PSOE y Podemos para la investidura de Sánchez siguen estancadas y no hay por el momento previstas nuevas reuniones de los equipos negociadores, tras el último encuentro que antes del discurso mantuvieron la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, y el secretario de Acción política y Gobierno de Podemos, Pablo Echenique.

El gran ausente del discurso fue el conflicto catalán. Sánchez eludió en su intervención hacer referencias explícitas a este asunto y se limitó a decir que para superar las tensiones territoriales no solo se requiere aplicar la Constitución, sino que será necesario “un proyecto colectivo de regeneración nacional”.

El discurso de Sánchez estuvo plagado de anuncios y de propuestas, hasta 130. Fuentes socialistas precisaron que el candidato lanzó desde la tribuna “12 ofertas de pacto de Estado, tres reformas constitucionales, 25 leyes y 90 medidas de otra naturaleza”.

En concreto, la primera de las reformas constitucionales anunciada se refirió al artículo 99 de la Constitución, el que regula el procedimiento de investidura, con la finalidad de que “nunca más” haya bloqueos.

“Los ciudadanos no deben sufrir nunca más la amenaza de una repetición electoral, con una votación basta” subrayó, al tiempo que dijo a los grupos que para materializarla, primero tienen que facilitar el Gobierno y luego abordar la reforma.

Además, Sánchez apostó por otras dos reformas constitucionales: eliminar los aforamientos y quitar el término “disminuido” del texto.

Compromisos

El candidato socialista también puso el énfasis en la agenda social y el desarrollo sostenible y en el tema más ligado con el medio ambiente ha dejado claro que “nadie va a parar el Madrid Central” porque sería una “irresponsabilidad absoluta renunciar al derecho de los ciudadanos a respirar aire limpio”.

Sánchez se comprometió también a culminar la exhumación de los retos de Francos en “honor” a la memoria histórica y a reparar a las víctimas de la dictadura y la guerra civil.

El candidato también se comprometió a elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores que primer el contrato indefinido, derogar el índice de revalorización de las pensiones, conseguir la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres o una ley de Familias.

También hizo valer el mensaje feminista y dijo que modificará la tipificación de delitos sexuales porque “no queremos manadas ni lobos solitarios en las calles de nuestro país”.

Con un discurso de “desafíos de país” y seis retos: empleo digno, pensiones justas, feminismo, lucha contra la desigualdad social, emergencia climática, transición económica, avance tecnológico y transición digital y libertades, Sánchez se ha dirigido a “una amplia mayoría social” donde se ha comprometido a aplicar estas propuestas desde los valores del socialismo.

Sánchez pasó de puntillas por asuntos como la financiación autonómica donde se ha limitado a decir que la reforma se hará esta legislatura.

De hecho, tras el discurso, tanto Compromís como ERC, Unidas Podemos o el PRC se mostraron muy críticos con las palabras del candidato.