Sánchez aspira a lograr un sistema fiscal justo que evite la evasión

El presidente del Gobierno defiende que las empresas deben tributar en el lugar donde generen beneficios y respalda el plan de la Comisión Europea de poner impuestos a los servicios digitales

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó ayer que el Ejecutivo quiere abrir un debate sobre un sistema fiscal justo y conseguir “un sistema fiscal de primera para tener un Estado de bienestar de primera”, y apoyó la iniciativa de la Comisión Europea de establecer impuestos a los servicios digitales.

En su primera rueda de prensa en Bruselas tras participar en la reunión de la Cumbre del Euro, Sánchez afirmó que el Gobierno está “comprometido en la fiscalidad justa” en el continente europeo, así como en la lucha contra la evasión, el fraude y los paraísos fiscales, y en adaptar los sistemas fiscales ante la nueva realidad de la economía digital.

En este sentido, Sánchez explicó que España defendió en la reunión de la Cumbre del Euro que las empresas “deben tributar allí donde generan beneficios”, por lo que mostró su “firme” apoyo a la propuesta de la Comisión Europea de establecer impuestos a los servicios digitales.

Estabilidad

La propuesta de la Comisión Europea pasa por fijar una tasa temporal del 3% sobre la facturación de las grandes empresas digitales —como Google, Apple, Amazon, Facebook o Microsoft—, de forma que se aplicaría sobre empresas con ingresos globales superiores a los 750 millones de euros y 50 millones de euros en el bloque comunitario. La recaudación estimada que se conseguiría con este tributo rondaría los 5.000 millones de euros al año.

El Gobierno de Mariano Rajoy trasladó en su programa de estabilidad remitido a Bruselas su intención de crear este mismo año un nuevo impuesto sobre determinados servicios digitales que seguiría los principios recogidos en la propuesta de directiva presentada por la Comisión Europea el pasado 21 de marzo, anticipando su aplicación en España.

El objetivo del exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, era aplicar un nuevo gravamen a empresas con un elevado importe de ingresos anuales, de forma que no grave a las pymes, y solo gravaría por los ingresos derivados de la prestación de determinados servicios digitales, que son los más difíciles de capturar por los sistemas tributarios vigentes. Estimaba que esta nueva figura tendría un impacto recaudatorio de unos 600 millones de euros este año.

En cualquier caso, Sánchez manifestó que durante la reunión de la Cumbre del Euro se debatió acerca de la estabilidad presupuestaria y el compromiso con el marco de sostenibilidad de las cuentas públicas.

FuenteEUROPA PRESS
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