El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, en su intervención desde Guatemala.
El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, en su intervención desde Guatemala. / EFE
Publicidad

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, consideró accesorio si el Gobierno saca adelante las medidas que considera necesarias para reconstruir el “Estado de Bienestar” a través de unos nuevos Presupuestos o de decretos leyes, advirtiendo a los grupos parlamentarios de que en uno u otro caso tendrán que retratarse.

Interrogado en una rueda de prensa, al término de la XXVI Cumbre Iberoamericana celebrada esta semana en Antigua (Guatemala), sobre si condiciona la presentación de los Presupuestos a tener garantizado el apoyo parlamentario necesario para aprobarlos, respondió que lo considera un tema accesorio.

No obstante, posteriormente matizó que el Gobierno “no va a marear a los españoles”, sugiriendo así que en el caso de no tener asegurados los votos requeridos en el Congreso para aprobar las cuentas públicas del próximo año, podría no presentarlas.

Sánchez explicó que, si el Gobierno no consigue unos nuevos Presupuestos, intentará materializar las medidas que considera más importantes para “reconstruir el Estado del Bienestar” mediante decretos leyes que modifiquen los heredados del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

“El Gobierno está en reconstruir el Estado del Bienestar. Queremos hacerlo a través de unos Presupuestos que creemos que son buenos, ahora bien, si el Poder Legislativo no hace sus deberes y los rechaza, el Gobierno mantiene su hoja de ruta a través de modificaciones presupuestarias”, declaró.

Sánchez señaló como fecha límite para explorar la opción de unos nuevos Presupuestos el mes de diciembre. “Lo que no vamos a hacer es esperar a abril, como hizo el anterior Gobierno”, recalcó.

Sin embargo, se mostró consciente de que el Gobierno no va a poder aprobar por la vía de los decretos leyes todas las medidas recogidas en el proyecto de ley de Presupuestos, por lo que avanzó que intentará aprobar “el mayor número posible”.

Así, precisó que el Ejecutivo dará prioridad a aquellas que “estén vinculadas a reconstruir el Estado de Bienestar y a la recuperación de los derechos por parte de quienes más han sufrido la crisis” en materia de sanidad, educación, salarios y pensiones.

Preguntado sobre la marcha de las negociaciones para obtener la luz verde del Parlamento a las a los Presupuestos, enfatizó el carácter reservado de las mismas, si bien confirmó que el Gobierno está en contacto con el PNV y otros grupos parlamentarios.

El dirigente socialista aclaró motu proprio que su Gobierno todavía no ha entablado conversaciones con “las fuerzas soberanistas catalanas” porque se han negado a hablar de Presupuestos.

Órdago al congreso

“Tanto critican la politización de la Justicia que quieren judicializar la política”, reprochó, en alusión al acuerdo alcanzado con el PP para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y a los presos del ‘procés’.

A este respecto quiso ser “taxativo”. Si quieren hablar de “mejorar las condiciones de vida de los catalanes”, el Gobierno está dispuesto a dialogar con “todos” los grupos parlamentarios, dijo. Pero, si buscan “un cambio de postura del Poder Judicial, es imposible”, subrayó.

El inquilino de la Moncloa destacó que, en cualquier caso, el Congreso tendrá que pronunciarse porque, tanto por la vía de unos nuevos Presupuestos como por la de los decretos leyes, el Gobierno necesitará respaldo parlamentario.

En este sentido, llamó la atención sobre lo “contradictorio” que resultaría que grupos parlamentarios que rechazan los Presupuestos después dijeran ‘sí’ a las medidas concretas recogidas en los decretos leyes.

Así las cosas, el jefe del Ejecutivo apeló a “la responsabilidad y al consenso del Poder Legislativo”.

“El Poder Ejecutivo hace su trabajo pero, evidentemente, no tenemos la llave para poder aprobar muchas de esas medidas, tiene que ser el Poder Legislativo. Cada uno tendrá que posicionarse”, sentenció Sánchez.