Sánchez alega que los presos del ‘proces’ vulneraron la Constitución

Durante su intervención en la Eurocámara, el presidente del Gobierno dice que el problema actual en Cataluña “no es la independencia, es la convivencia” y reclama “un diálogo sincero”

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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, interviene en el pleno del Parlamento Europeo. / efe
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tuvo que explicar ayer ante el Parlamento Europeo que los presos del ‘procés’ están en prisión por haber quebrado la Constitución y no por sus ideas políticas.

Invitado a hablar ante el Pleno del Parlamento Europeo reunido en Estrasburgo, Sánchez ha tenido que escuchar media docena de intervenciones de eurodiputados denunciando la existencia de “presos políticos” en España y pidiendo la liberación de los dirigentes independentistas catalanes encarcelados.

Entre ellas, la del eurodiputado del PDeCat Ramón Tremosa, que acusó a España de estar “más cerca de Turquía que del Reino Unido” y que sostuvo que en Cataluña hay una “mayoría creciente a favor de un referéndum que no es delito en el Código Penal español”.

Similares intervenciones a la de Tremosa hicieron algunos representantes de la izquierda y aliados de los independentistas catalanes. La copresidenta de Los Verdes, Ska Keller, se permitió advertir a Sánchez de que sólo “una solución política” que incluya una “solución para los presos” resolverá el conflicto actual en Cataluña, al tiempo que pidió a Sánchez “abrir un diálogo sincero de buena voluntad” con el independentismo.

Su compañero de grupo, el francés José Bové, que visitó en noviembre pasado a algunos presos del ‘procés’ en la cárcel, señaló que el diálogo sólo será posible con los encarcelados fuera de prisión y ha tildado de “lamentable” que en España haya personas encarceladas “por sus ideas políticas”.

Otras intervenciones en el mismo sentido acusaban a las instituciones europeas de ponerse de perfil en la crisis en Cataluña e instaban a iniciar una campaña en favor de la liberación de los presos políticos, cuyos rostros aparecían en carteles de fondo amarillo que algunos eurodiputados han lucido en sus escaños, como ha sido el caso de la del PNV Izaskun Bilbao.

Sánchez se ha limitado a insistir en su tesis de que el problema en Cataluña “no es la independencia, es la convivencia”. En respuesta a la copresidenta de Los Verdes, ha afirmado que lo que deben hacer los independentistas es “reconocer que no tienen la mayoría social en Cataluña” y por tanto no pueden imponer su proyecto.

El independentismo tiene que “reconocer a la parte que es mayoritaria” y abrir con ella “un diálogo sincero” para “salir de este bucle en el que lleva 10 años”. Así, dijo que “Cataluña tiene que hablar con Cataluña” y el Gobierno de España debe facilitar ese diálogo entre las “dos dimensiones”. Eso sí, aseguró que su Gobierno tiene la “voluntad firme” de resolver el problema “mediante el diálogo, pero dentro del respeto a la Constitución y al Estatut”.

Sánchez dijo a los diputados europeos que, si bien existen movimientos independentistas en otras partes de Europa, la diferencia entre lo sucedido en el Véneto, en Baviera con lo ocurrido en España es que allí las fuerzas independentistas han acatado los pronunciamientos de los respectivos Tribunales Supremos o Constitucionales.

“En España no ha ocurrido, pese a las reiteradas sentencias del Tribunal Constitucional, han quebrado unilateralmente el Estatuto, la Constitución regional y la española, por lo tanto el problema es que las fuerzas independentistas no han acatado el mandato constitucional”, resumió. Sánchez también reconoció que ese Estatut no es el que fue votado por la sociedad catalana y que su Gobierno es consciente de ese es un problema que hay que resolver.