El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en San Sebastián.
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en San Sebastián. / EFE
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El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, afirmó ayer que los independentistas catalanes están “vetando la convivencia y la concordia en Cataluña” al rechazar la designación del socialista Miquel Iceta como senador autonómico.

Poco antes de que se conociera oficialmente que ERC votará hoy en contra —posteriormente también anunció su no oficial JxCat— de la designación como senador autonómico del líder del PSC, Miquel Iceta, en el Parlament para, después, ser elegido presidente del Senado, Sánchez, en un acto electoral en San Sebastián, lanzó ese mensaje a los independentistas.

Añadió que la solución al problema catalán está en la Constitución y en las vías estatutarias y advirtió de que “por mucho cordón sanitario, por mucho veto” que intenten poner los partidos independentistas durante esta legislatura no van a poder con “las ansias” de los pueblos catalán y vasco en pro de la concordia y la convivencia de todos los españoles.

Iceta manifestó que ese veto supone una “aberración democrática” y recriminó a ERC que haga bandera del diálogo y después abra la puerta a bloqueos de este tipo.

Esa decisión, agregó, “dificultará muchas cosas de ahora en adelante porque la vida es así, es un toma y daca”.
Poco después de esas declaraciones de Iceta, el presidente de ERC en el Parlament, Sergi Sabrià, reafirmó el voto en contra de su formación por la “falta de respeto” del PSOE hacia las “instituciones catalanas”.

A su juicio, ese no era “inevitable” después de haberse enterado “por la prensa” de la voluntad de Sánchez de que Iceta fuera el presidente del Senado, sin tener en cuenta que antes el Parlament lo debe designar senador.

Para los republicanos, “nadie” puede hablarles de “cortesía parlamentaria” cuando hay políticos en prisión y en el “exilio”.

Muy distinto lo ve el presidente del PP, Pablo Casado, para quien el Gobierno en funciones sigue intentado “congraciarse con los políticos presos catalanes con esa propuesta, mientras que ellos quieren instrumentalizar las Cortes para seguir con su hoja de ruptura.

En un acto electoral en la Pradera de San Isidro, Casado señaló que las declaraciones de Iceta de los últimos meses sobre presos, celebración de un referéndum o los indultos revelan que no es la persona indicada para presidir la Cámara que puede tener que aplicar el artículo 155.

Recapacitar

Desde la ciudad belga de Waterloo, el expresident y cabeza de lista de JxCat a las elecciones europeas, Carles Puigdemont, advirtió a Iceta que no puede “invocar la cortesía parlamentaria” para que lo avalen como senador porque “la rompió”, en referencia a que votó a favor de que a él le suspendieran sus “derechos políticos” como diputado.

El exministro de Exteriores en funciones y cabeza de lista del PSOE al Parlamento europea, Josep Borrell, pidió a los nacionalistas que recapaciten y levanten su veto y calificó de “irredenta” su actitud ante la “idoneidad” del candidato, a quien “no se le pueden poner ningún tipo de objeciones desde el punto de vista racional y objetivo”.

El candidato del PSC a la Alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni, negó que ERC sea la pata “más moderada y dialogante” del independentismo y denunció asimismo que los republicanos “han sido siempre los primeros en hacer saltar la vía del diálogo y en azuzar el conflicto”.

Intelectuales, artistas, empresarios y políticos se han adherido a un manifiesto que pide a los partidos catalanes que no impidan esa designación y que a las pocas horas había logrado 1.200 firmas. El documento asegura que la elección de Iceta es “una oportunidad para impulsar el diálogo, la cooperación y los consensos necesarios para avanzar”.