El Rey Felipe VI durante su intervención en el Museo del Prado.
El Rey Felipe VI durante su intervención en el Museo del Prado. / efe
Publicidad

El Rey Felipe VI destacó la “dimensión universal” así como “el legado cultural” que representa el Museo del Prado en el acto inaugural del bicentenario de la institución, en el que posteriormente se inauguró la exposición ‘Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria’, que recorre los 200 años de la historia de la pinacoteca. El monarca recordó que, con este acto, se da inicio a las celebraciones del bicentenario del Museo del Prado, “dos siglos de un verdadero icono de la cultura española y universal que atesora muchas de las principales obras artísticas y pictóricas creadas por el genio humano a lo largo de la Historia”.

Felipe VI señaló que “dentro de un año habrán transcurrido dos siglos desde aquel lejano 19 de noviembre de 1819, cuando abrió sus puertas el entonces denominado Museo Real de Pintura y Escultura”, que ocupaba “tres salas del edificio que el gran arquitecto Juan de Villanueva había diseñado décadas atrás como Museo de Historia Natural; y en sus paredes colgaban algunas de las obras de arte más destacadas, coleccionadas por la Corona de España —por sus titulares— durante los siglos XVI, XVII y XVIII”.

En este punto, indicó que “era difícil predecir lo que El Prado llegaría a ser: la principal institución cultural española y uno de los mejores museos del mundo”, en alusión a “sus incomparables colecciones de Velázquez, Rubens, Tiziano o Goya, que pronto despertarían el interés de artistas visionarios como Manet, Renoir, Picasso y Bacon, cuyas visitas al Museo del Prado, precisamente, cambiaron para siempre el devenir de la pintura occidental”.

También rememoró el “decidido primer paso —como lo fue la propia decisión del Rey Fernando VII— y una sucesión de acciones significativas, pequeñas y grandes” que, a lo largo de 200 años, han dado lugar a “un fabuloso legado para orgullo de los españoles y disfrute” de todo los visitantes ya que el Museo del Prado “atesora, sin duda, el acervo cultural de los españoles, pero su dimensión es universal, como reconocen no solo esos millones de visitantes, sino la comunidad científica especializada en todo el mundo”.

Felipe VI añadió que “quien recorre la galería de este museo experimenta una doble sensación: por un lado, la de inmersión en uno de los universos visuales más seductores y atractivos debidos al talento humano; por otro, la de estar en un museo atravesado por la historia del país que lo acoge”.

Privilegio

“Porque El Prado es mucho más que el privilegiado espacio físico de una innumerable cantidad de obras maestras, pues, con el tiempo, se ha erigido también, como señala el título de la exposición inaugural del Bicentenario, en un lugar de memoria, de nuestra memoria”, apostilló el Rey.

En su discurso, el Rey indicó que el Museo “ha conocido momentos sin duda difíciles, comprometidos, de riesgo incluso para su sostenibilidad o supervivencia”, aunque finalmente “la suya ha sido una historia de éxito”, donde ha destacado el “empeño colectivo en el que, durante 200 años, han sumado esfuerzos la Corona y las distintas Administraciones, pero también la sociedad civil —de la que han procedido y proceden muchos donantes cuya generosidad ha permitido enriquecer las colecciones del museo—; así como sus incansables trabajadores.