Rajoy sentencia el pacto y reabre la puerta a una moción de censura

El Gobierno envía a los partidos un texto preliminar que servirá como base para el diálogo que hoy inicia la comisión anticrisis y en el cual, sin cifra alguna, se incide en la austeridad pública

0

Como si se tratara de hacer honor a una de las más celebradas novelas de Gabriel García Márquez, la troika gubernamental designada por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero para dialogar con a oposición en busca de un gran pacto de Estado anticrisis comienza hoy sus reuniones con escasísimas expectativas de cosechar más apoyo que el de los siempre oportunistas nacionalismos vasco y catalán. Esa muerte anunciada quedó ayer un poco más patente con las declaraciones del líder del PP, Mariano Rajoy, quien no solo repitió que la comisión integrada por la vicepresidenta Elena Salgado y los ministros Miguel Sebastián y José Blanco es una mera maniobra dilatoria para «hacer ruido y distraer la atención» a la espera de que la coyuntura internacional suavice algo la crudeza de los indicadores económicos patrios, sino que, en un sorprendente cambio de estrategia, abrió de nuevo la puerta a una moción de censura contra el Gobierno socialista. «No descarto de ninguna manera presentarla en un futuro», insistió el dirigente conservador antes, eso sí, de matizar que su única duda consiste en «elegir el momento» propicio.

Durante una entrevista televisiva, el máximo dirigente de Génova expuso de nuevo las tres posibilidades que, a su juicio, tiene sobre la mesa el PSOE y que pasan por rectificar la política económica, o convocar elecciones, o cambiar al presidente de Gobierno.

En consecuencia, Rajoy desechó de plano la posibilidad, esbozada el lunes y replanteada nuevamente ayer por la baronesa madrileña, Esperanza Aguirre, para consensuar un Ejecutivo de concentración. «Comprenderá que, con los antecedentes y la fiabilidad que tiene, un Gobierno de coalición con el señor Rodríguez Zapatero es algo que no se puede aceptar. Además, él tampoco lo quiere, porque tiene mayoría y lo aprueba todo», razonó.

Con tan sombrío panorama, resulta difícil augurar el éxito de la comisión, que hoy comienza sus contactos a las nueve de la mañana con instrucciones claras de Moncloa para «agotar al máximo» las negociaciones.

Ya ayer tarde, la vicepresidenta Económica, Elena Salgado, hizo llegar a todos los partidos un documento de iniciativas con cuatro ejes principales que deben servir como base para el diálogo.

Tal y como adelantó Zapatero, dichos pilares son la competitividad de las empresas, un nuevo modelo productivo, el cumplimiento del Plan de Consolidación Fiscal y facilitar el acceso al crédito.

En cuanto a medidas concretas, se plantea la revisión de los actuales programas de ayuda a las pymes y del capítulo de gastos de personal de la Administración, así como la fijación de nuevos plazos de pago para evitar la morosidad del Estado. Además, se sugiere el desarrollo del modelo aeroportuario y portuario, la simplificación administrativa, la reducción de cargas y la mejora de la calidad y competitividad del sector turístico.

Para cumplir con el objetivo del 3 por ciento de déficit en 2013, además de contener las nóminas de los funcionarios, el Ejecutivo quiere lograr un compromiso de todas las administraciones con la austeridad y el control de gasto, para lo que aboga por adoptar «pautas comunes», y potenciar la lucha contra el fraude fiscal, laboral y en la Seguridad Social.

Cabe destacar que no se recoge cifra alguna, puesto que, presuntamente, será en otra reunión que tendrá lugar la próxima semana cuando se especifique la cuantía y financiación de tales objetivos.