Rajoy desdeña las críticas y recuerda que Oreja es gran conocedor de ETA

El Gobierno recurre de nuevo a los insultos al ex ministro, al que considera «miserable»

0

La denuncia de Jaime Mayor Oreja advirtiendo a la opinión pública de que el Gobierno socialista está actualmente negociando con ETA para apuntarse la baza de la extinción de la banda a cambio de permitir la presencia de los pistoleros en las listas electorales levantó ayer nuevas ampollas en el Ejecutivo, que reaccionó con mucha indignación y pocos argumentos.

Así, mientras el ex ministro del Interior se ratificaba en sus declaraciones y respondía a quienes le acusaron de no aportar evidencias con el argumento de que tampoco había «pruebas fehacientes» cuando el PNV «se abrazó a ETA» en Estella con la «tregua-trampa» o cuando la banda y el Gabinete socialista «hicieron la primera parte de la negociación» en la pasada legislatura, el número dos del PSOE, José Blanco, optó por el camino del insulto y consideró «miserable» e irresponsable el comportamiento del eurodiputado del PP que, según el profundo análisis del socialista, «debe de tener mono de haber estado en el Gobierno».

Y, mientras los socialistas apelaban a la credibilidad ciega en un Ejecutivo que, como reflejó Mayor Oreja, ya ha mentido reiteradamente en cuestiones similares, la cúpula del PP prefirió dejar abierta la puerta de la duda. El propio presidente popular, Mariano Rajoy, eludió entrar en el fondo de la cuestión y se conformó con destacar el «profundo conocimiento» que Mayor Oreja tiene de la política antiterrorista, una sabiduría que, dijo, es suficiente para que merezca la pena «escucharle».

Eso sí, Rajoy también recordó que Zapatero ya negoció con ETA en la pasada legislatura y que su partido le apoyó tras su «rectificación», un respaldo que, puntualizó, continuará siempre y cuando se «mantenga» ese cambio en la política contra el terrorismo.

A continuación, el conservador subrayó la proximidad de las elecciones municipales en el País Vasco, que son un «momento muy importante», y confió en que no ocurra otra vez lo sucedido en los comicios anteriores, cuando el Ejecutivo «dejó» que ANV estuviera presente en las listas. «Espero que en estas no se permita concurrir a franquicias» de estos partidos proetarras.

Las declaraciones de Rajoy fueron casi calcadas a las que horas antes había pronunciado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien también resaltó los profundos conocimientos sobre ETA que atesora Mayor Oreja. «Suele acertar en materia antiterrorista», resaltó la baronesa.

Al margen de las impresiones personales, la secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, optó por la prudencia y sostuvo que no tiene «constancia» de que exista una nueva negociación con los asesinos, aunque, en cualquier caso, la formación de Génova se mantendrá «muy vigilante» para evitar que «grupos cercanos» a la banda se puedan presentar a las próximas elecciones municipales. «Hoy no tenemos pruebas fehacientes de que se estén produciendo. La dirección nacional del PP no tiene esa prueba fehaciente», resumió.

El PP tampoco tiene la certeza de que ETA planee ayudar a Zapatero a ganar las próximas elecciones generales mediante algún tipo de anuncio de tregua o abandono de las armas y, también por boca de Cospedal, los conservadores confiaron en que no sea así, porque «resultaría muy grave» y, además, tal componenda sería «inmediatamente» denunciada. Como colofón, la manchega aseguró que el PP mantendrá su apoyo al Gobierno siempre que tenga como objetivo la eliminación de ETA.

No obstante, la dirigente popular sacó a colación las conversaciones del ex líder de Batasuna Arnaldo Otegi, que tratan de «hacer ver que puede haber una parte que sea la parte buena de la organización ETA». «Siempre que estamos cerca de un proceso electoral hay cerca del núcleo algunos interesados en que los ciudadanos puedan percibir a este grupo como un grupo capaz de estar en las instituciones y presentarse a las elecciones», concluyó Cospedal.

Precisamente para poner una vez más de manifiesto la mentira de los terroristas y su entorno, el presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), José Manuel Ayesa, confirmó que la extorsión de ETA «va en aumento» a la vista de las denuncias que se están presentando, una docena solo en el último mes. Tras precisar que desde 2000 son más de dos millares los empresarios a los que se les ha exigido el mal llamado impuesto revolucionario, Ayesa reclamó para ellos el apoyo de las autoridades, «porque no ha habido un reconocimiento adecuado de esta lacra desde el punto de vista político».