Rajoy se despide del PP con la promesa de ser leal a su sucesor

El expresidente del Gobierno dice adiós a la presidencia del partido y defiende que en Cataluña tuvo que afrontar una situación “sin precedentes que no fue nada fácil”

El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, prometió ayer que será “leal” con su sucesor y pidió “responsabilidad” a los 3.082 compromisarios que asisten al XIX Congreso Nacional Extraordinario del PP que elegirá al nuevo presidente de la formación. Rajoy, visiblemente emocionado, afirmó que ha sido un “privilegio” presidir el PP durante 14 años, “los mejores” de su vida, aunque exclamó que “algunos podían haber sido un poco más cómodos”. “Me voy con la serenidad de que no han sido los españoles quienes nos han retirado del Gobierno y tampoco mis compañeros de partido”, dijo.

Dicho esto, el exjefe del Ejecutivo aseguró que aunque dejará la Presidencia de la formación estará a “disposición de todos”, ya lejos “de los focos”. “Me aparto, pero no me voy”, aseveró. Y a renglón seguido, añadió: “Y desde luego seré leal. Y todos sabéis que yo sé lo que es ser leal”, un mensaje que se ha interpretado como dirigido implícitamente a su antecesor, José María Aznar, que dejó en 2016 la presidencia de honor del PP y no acudió a este congreso.

Justo un día antes de que los más de tres mil compromisarios elijan al nuevo presidente, Rajoy hizo además una llamada a la “responsabilidad”. “Quiero que seáis responsables en el ejercicio de vuestros cargos y estéis siempre preparados para responder con acierto cuando se os reclame”, manifestó en su discurso.

Poco después, volvió a apelar a la responsabilidad para el ejercicio de cualquier cargo público: “Estáis escribiendo la historia de España, hay que escribirla bien”. Y ha concluido su intervención pidiendo a los suyos que estén “preparados” porque los españoles les “necesitan” y les “esperan”. Todo el auditorio se ha puesto en pie en una cerrada ovación.

Último discurso

Además, Rajoy aprovechó ayer su último discurso como presidente del PP para defender su gestión del conflicto catalán y proclamar que, aunque no fue “fácil”, porque tuvo que afrontar una situación “sin precedentes”, ahora “los responsables están respondiendo ante los tribunales o huidos”. En la que ha sido su despedida del partido en el que empezó a militar en 1977 ha cargado, sin citarles expresamente, contra los que hacían ver que gestionar este asunto era “muy fácil” y “sabían lo que tenían que hacer”. “Sobre todo —deslizó— después de que lo hubiéramos hecho nosotros”.

Así, recordó que la proclamación de independencia de una comunidad autónoma era algo insólito y que había que “improvisar hasta los procedimientos” para hacerle frente. “No era fácil, pero supimos arbitrar fórmulas para hacerlo y se hizo”, apostilló. Y para defender que se actuó bien se ha remitido a los “hechos”: “El Gobierno autonómico que proclamó la independencia fue cesado”.