El exjefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, durante una comida-mitin.
El exjefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, durante una comida-mitin. / EFE
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El expresidente del Gobierno y del PP Mariano Rajoy advirtió ayer de los “parlachines que circulan por ahí” de otros partidos políticos, y añadió que desearía verles actuar en una situación similar a la vivida por los populares con la crisis de 2011.

“Sin ánimo de molestar a nadie, ya me gustaría a mí ver alguno de los parlanchines que circulan por ahí verse en una situación como la que se vio al PP: Ya me gustaría a mí”, afirmó en una comida-mitin con medio millar de simpatizantes en La Nucía (Alicante).

Junto a la candidata del PP a la Generalitat, Isabel Bonig, el cabeza de cartel al Congreso por Alicante, César Sánchez, y el alcalde anfitrión, el también popular Bernabé Cano, entre otros, Rajoy sostuvo que “gobernar es más que un titular, una imagen o una frase supuestamente ingeniosa”.

“Es difícil, complejo, hay que ponderar muchos factores y tener muy claro las consecuencias de las decisiones”, dijo antes de agregar que el PP sabe hacerlo porque es “un partido con solera, con poso y con gente preparada para continuar haciendo servicios al país”.

Según Rajoy, “del PSOE ya sabemos lo que hicieron porque trajeron la peor crisis” de la historia del país, subrayó, “y conviene recordarlo para evitarlo y no reproducirlo en el futuro” ya que hay que tener “mucho cuidado con la situación de la economía española: cuidado de volver a las andadas”.

Para Rajoy, las del 28 de abril “son las elecciones más abiertas en años” a solo 5 días de que se abran las urnas, y aseguró que “hoy nada está decidido”.

“Cuidado con hacer caso de lo que se dice por ahí” porque en las citas de 2015 y 2016 (cuando se repitieron) “todos los agoreros decían que habría un cuádruple empate” y, recordó, al final el PP sacó “50 escaños más que el segundo, cien más que Ciudadanos y otros, que también existían, se quedaron en cero”.

En esa línea enfatizó que, frente a otras opciones políticas, el PP está formado por gente “moderada” y que no es un partido “bisagrista” sino que aspira a gobernar, y pidió el voto para Pablo Casado, “un hombre joven, ya curtido, con ambición y que tiene ganas y está al frente de una gran fuerza”.

El expresidente recalcó que hay que seguir controlando el gasto público y ahondando en las reformas económicas impulsadas por el PP “porque funcionaron y nos sacaron de la crisis”.

Momentos difíciles

“Hay que continuar con reformas económicas para no ir atrás”, insistió Rajoy, dado que, según detalló, “lo que hoy es incertidumbre económica se puede convertir en algo que no queremos”.

El exjefe del Ejecutivo defendió que la formación popular mejora España “sin elevar la voz y sin estridencias” y ha indicado que “la política es trabajar y no pronunciar un discurso o una idea brillante”, y continuó su discurso asegurando que su partido es “el de los momentos difíciles” como ya demostró en 1996, cuando hizo que se entrara en el euro, y en 2011, al evitar el rescate.

De la candidata a presidir la Generalitat Valenciana, Isabel Bonig, Rajoy sostuvo que es “la mejor candidata” porque se trata de una política “solvente y segura”, además de tener experiencia en la administración local y en la Generalitat como consellera.

En el discurso anterior, Bonig agradeció a Rajoy que se enfrentara a dos crisis “importantísimas” como son la económica, donde tomó “decisiones difíciles y complicadas”, y la institucional, cuando aplicó el artículo 155 en Cataluña, y también le valoró que mantuviera el partido “unido”.