‘Quijote, femenino, plural’, la obra que rescata a la mujer cervantina

La dramaturga y actriz Ainhoa Amestoy regresa a España con este espectáculo en el que unas juglaresas que viven en el barrio de Lavapiés cuentan la historia desde su perspectiva

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La dramaturga y actriz Ainhoa Amestoy vuelve a traer a España su espectáculo ‘Quijote, femenino, plural’ a partir de hoy y hasta el 1 de mayo después de haber pasado por Francia y Estados Unidos. La obra, que llega al Teatro Español de Madrid coincidiendo con la conmemoración del IV Centenario de la muerte de Cervantes, pretende rescatar a las mujeres del clásico de las letras españolas, ‘El Quijote’. Una novela que, según la autora del espectáculo, está llena de “mujeres protagonistas” y “mujeres ilustradas, que se lanzan al mundo, a las que se les permite evolucionar, elegir y encontrar la libertad”.

“Cervantes permitió que la mujer hablase y la sacó del arquetipo en que se le había sumido e incluso la sacó de su casa e hizo que leyera en la mayoría de los casos”, aseguró Amestoy. En ‘Quijote, femenino, plural’ la autora de la representación encarna, junto con Lidia Navarro, a “unas juglaresas que viven en el barrio de Lavapiés, tan próximo a Cervantes, y que cuentan la historia desde su punto de vista”.

A través de las voces y las representaciones de las dos actrices, la obra relata la historia de Sanchica (la hija de Sancho Panza) y su proceso de maduración, el paso de niña a mujer, a través de lo que los personajes femeninos de ‘El Quijote’ van relatando. En la acción interviene también Teresa Panza (esposa del escudero de Alonso Quijano y madre de Sanchica), quien “desconfía de las correrías emprendidas por su marido en compañía del enloquecido Alonso Quijano” y, por ello, decide “enviar detrás de la pareja a su joven hija”. Será durante los encuentros con las mujeres que aparecen en la obra donde Sanchica escuchará “las historias, recomendaciones y advertencias” de las mujeres cervantinas.

De esta forma, el núcleo de la obra hace hincapié en un “mensaje de libertad”, “solidaridad” y de “realización de los sueños” que, para Amestoy, además de “muy positivo y muy optimista” es también “muy importante en estos días”. “No buscamos un feminismo, una perspectiva feminista sino femenina, una oportunidad para las mujeres y creo que con esta unión de las dos juglaresas se ha conseguido”, aseguró la autora y actriz.

El espectáculo ha contado con la dirección de Pedro Víllora, a quien Amestoy elogió como un “hombre ilustrado que sabe comprender a Cervantes” y hacer que sea el autor de ‘El Quijote’ quien hable. Por ello, la dramaturga explicó que su intención al concebir la obra ha sido siempre “darle mucho peso al texto” original de Cervantes porque “con Cervantes no hace falta decir mucho, lo dice por sí solo”.

Por su parte, Víllora puso de relieve la “desnudez” del espectáculo en cuanto a escenografía y efectos, eso sí, con una iluminación “cuidadísima” a cargo de Marta Graña y con una escenografía diseñada por Andrea D’Odorico en un último regalo a la autora de la obra antes de su fallecimiento (en diciembre de 2014). “Hemos querido hacer un trabajo puramente esencial en el que se privilegiase el profundo respeto a Cervantes y, en mi caso, el profundo respeto Ainhoa, una dramaturga profundamente viva”, explicó Víllora.

Además, destacó la idea de utilizar muñecas que a lo largo de la obra van saliendo de un baúl para sumarse a la acción, integrando así los recursos empleados con el hilo de la obra, la evolución y proceso de madurez de Sanchica. “Sanchica es una niña de pueblo manchego (como yo) que cuando sale de su pueblo por primera vez descubre que hay gente muy diversa, que el mundo es muy distinto a lo que había conocido y que es necesario ampliar los esquemas y madurar”, detalló Víllora.

El espectáculo, llega al escenario madrileño con nuevo nombre tras estrenarse en varios puntos de España bajo el título ‘Sanchica, princesa de Baratalla’ y anteriormente como monólogo.