El expresidente catalán Carles Puigdemont y el cabeza de lista de JxCat para el 28A, Jordi Sànchez.
El expresidente catalán Carles Puigdemont y el cabeza de lista de JxCat para el 28A, Jordi Sànchez. / efe
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El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y el cabeza de lista de JxCat al Congreso, Jordi Sànchez, pudieron conversar ayer, por primera vez en 553 días, por videoconferencia, en la última jornada con participación autorizada de candidatos presos en actos electorales. La conversación, organizada como un acto de campaña más, tuvo lugar en la sede electoral de JxCat en Barcelona, donde Puigdemont y Sànchez aparecieron en dos planos contiguos en una gran pantalla, uno en conexión desde su residencia en Waterloo (Bélgica) y el otro desde la cárcel de Soto del Real (Madrid).

Se cumplían exactamente 553 días desde la última vez que hablaron presencialmente, antes de que el expresident huyera al extranjero —tras la declaración unilateral de independencia— y el exlíder de la ANC fuera encarcelado por el 1-O y las movilizaciones previas.

En su conexión, seguida en directo por candidatos y dirigentes de JxCat y por la prensa, pidieron el voto para “ayudar” a los presos independentistas y a los que están en el “exilio”. Sànchez, que durante estas fiestas de Semana Santa, y antes de que hoy se reanude el juicio del ‘procés’ en el Tribunal Supremo, había podido participar en dos ruedas de prensa, ayer tomó parte en este acto atípico de JxCat, todo ello por vía telemática y con la autorización de la Junta Electoral Central.

En paralelo, el exvicepresidente del Govern y cabeza de lista de ERC al Congreso en las elecciones generales del 28 de abril, Oriol Junqueras, también pudo participar ayer en la campaña, ofreciendo una entrevista al diario Ara y otra, prevista para esta tarde, a Nació Digital, conjuntamente con el exconseller Raül Romeva, que se encuentra como él en la cárcel de Soto del Real.

En total, los candidatos presos que se presentan a las elecciones del 28A —Junqueras y Romeva por ERC; Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull por JxCat— celebraron ya en Soto del Real diez actos electorales, entre mítines, entrevistas y ruedas de prensa, todos ellos por videoconferencia, desde la sala que habitualmente se utiliza para diligencias judiciales.

Así se lo trasmitió el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, a una delegación de la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos, perteneciente a la OSCE, que visitó la Secretaría General para interesarse por los derechos electorales de los internos en prisiones. El líder de ese equipo de observación electoral, el armenio Tigran Karapetayan, y la analista política británica Sasha Pajevic se encuentran de visita en España recabando información sobre la campaña y la información de la misma en los medios de comunicación.

Quema del muñeco

Una de las polémicas que centraron las intervenciones políticas del día fue la quema de un muñeco de Puigdemont en Coripe (Sevilla), un acto que según el expresident “no iba contra una persona” sino contra lo que “representa” el independentismo: “El lazo amarillo y la idea de la república, eso es lo que les molesta”.

La número uno del PSC por Barcelona el 28A, Meritxell Batet, condenó la quema del muñeco porque, aunque “responde a una tradición”, se trata de una acción “inadecuada”. Batet también condenó que la sede del PSC en Barcelona haya amanecido con pintadas en las que, con letras amarillas, se reprocha la acción en Coripe, cuyo alcalde es socialista.

La número cinco de Cs por Barcelona a las elecciones generales, Carina Mejías, consideró “absolutamente inapropiada” la quema de la figura de Puigdemont en Coripe, aunque también denunció que unos desconocidos han lanzado esta madrugada pintura amarilla contra la fachada de la sede de su partido.