El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y su predecesor Carles Puigdemont en la localidad belga de Waterloo.
El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y su predecesor Carles Puigdemont en la localidad belga de Waterloo. / efe
Publicidad

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el exmandatario Carles Puigdemont acordaron ayer que el próximo 30 de octubre se inaugure en la sede de la Generalitat el Consell de la Republica, un órgano del que se ha distanciado la CUP, aunque Torra dijo que espera “convencerles” para que se sumen al proyecto. “Nos hemos reunido para empezar a poner en marcha lo que llevamos meses preparando (…), ya está a punto y tenemos muchas ganas de presentar en el salón de San Jordi del Palau de la Generalitat”, indicó Puigdemont a la prensa en Waterloo (Bélgica).

Puigdemont subrayó especialmente que el lanzamiento se produzca en la sede de la Generalitat el 30 de octubre, “en el corazón de la capital” de Cataluña y bajo el paraguas de unas instituciones “recuperadas” tras “el golpe de Estado del 155”.

Iniciativa

Torra y el expresident comparecieron ante los medios acompañados con el exconseller Toni Comín (ERC), quien dijo haber trabajado de manera “intensa” y “leal” con Puigdemont para sacar adelante esta iniciativa, de la que no quisieron dar más información sobre sus funciones ni composición, porque, dijeron, se revelará el día de la presentación.

La reunión se celebró en un hotel a menos de un kilómetro de la sede de la casa de Puigdemont en Bélgica, conocida como Casa de la República, y acudieron representantes de todas las fuerzas políticas independentistas menos la CUP.

En un principio no se informó del lugar de la reunión, ni de quienes asistirían, por el deseo de algunos de los participantes de que fuera una cita “discreta”, según fuentes conocedoras del encuentro.

Tanto Torra como Puigdemont rechazaron tensiones entre los grupos e incluso el expresident describió la reunión como “muy fraternal”, con “cero crispación” y “mucha productividad”, con una representación “amplísima” del espectro político secesionista.

Torra, quien dijo a Puigdemont y Comín que espera verlos en el Palau el día 30, se ha comprometido a trabajar para que la CUP se sume al proyecto, a pesar de que este mismo lunes desde la formación ‘cupaire’ tomaron distancia de “simbolismos” como este.

“Esperemos que de aquí al 30 seamos capaces de convencerlos de la necesidad de estar”, expuso Torra