Puigdemont-Junqueras: duelo electoral entre dos símbolos soberanistas

Presidente y vicepresidente del Govern el 1-O, aspiran a un escaño en la Eurocámara para internacionalizar la causa independentista

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Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, president y vicepresidente del Govern del 1-O y de la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre de 2017, competirán por segunda vez en unas elecciones, en las que aspiran a lograr un escaño en la Eurocámara para internacionalizar la causa soberanista.

Dadas las circunstancias —Puigdemont huyó a Bélgica tras la DUI, Junqueras se quedó y ya lleva 555 días en prisión preventiva—, ambos se ha convertido en iconos dentro del independentismo, pero sus relaciones personales y también políticas distan de ser fluidas.

Jamás llegaron a empatizar en el año y diez meses que compartieron gobierno, las desconfianzas mutuas marcaron esa legislatura y condicionaron la gestión que se hizo del 1-O, y ahora siguen sin coordinar una estrategia unitaria hacia la independencia.

El reto de la unidad es precisamente uno de los motivos de fricción entre sus respectivas siglas: las apelaciones de JxCat a configurar listas unitarias en cada cita con las urnas -Puigdemont se ofreció a ir de número dos de Junqueras a las europeas- caen sistemáticamente en saco roto por la negativa de ERC a diluir su perfil ideológico en un solo frente electoral al lado de los herederos del espacio político de la antigua Convergència.

Pugna indisimulada

Persiste una pugna indisimulada entre ambos por la hegemonía dentro del independentismo, un pulso que en las elecciones catalanas del 21 de diciembre de 2017 ganó contra pronóstico Puigdemont, que remontó los sondeos con el anzuelo de su prometido retorno si podía ser investido de nuevo president.

Fue un golpe que a duras penas pudo digerir ERC, que desde entonces ha sostenido un discurso más pragmático y distanciado de la línea de confrontación con el Estado abanderada a menudo por JxCat.

Episodios como la fallida investidura a distancia de Puigdemont o la suspensión de los diputados presos o “exiliados” han tensado las relaciones entre socios de Govern.

Entre el primer duelo electoral entre Puigdemont y Junqueras y el que librarán el 26M como cabezas de lista de JxCat y ERC al Parlamento Europeo, ha ocurrido un hecho sin precedentes.

El 28 de abril, ERC rentabilizó su giro moderado y se alzó por primera vez con la victoria en generales en Cataluña, mientras que JxCat obtuvo menos de la mitad de sus escaños y votos.

Pero las europeas son un escenario distinto. De entrada el nombre de Puigdemont vuelve a figurar arriba del todo de una papeleta, y ese argumento le basta a JxCat para confiar en una sorpresa. Puigdemont ha fichado como número dos de la lista a Toni Comín, huido a Bélgica y que era próximo a ERC, y la también exconsellera Clara Ponsatí.

Junqueras, que sí encabeza una lista de coalición con EH Bildu y el BNG, busca consolidar ERC como fuerza de referencia del soberanismo.