La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo.
La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo. / EFE
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El PSOE y Unidas Podemos ya están ensayando en el Congreso lo que podría ser su acuerdo tras las elecciones del 26 de mayo para un Gobierno de progreso, al negociar la constitución de una Mesa de la cámara baja en la que juntos contarían con una mayoría de cinco miembros.

El propio presidente en funciones, Pedro Sánchez, hizo ayer un guiño a un posible pacto con Podemos, durante un paseo por el distrito madrileño de Vallecas, acompañado por los dos candidatos del PSOE a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, y al Ayuntamiento, Pepu Hernández.

El acuerdo para la Mesa, que está por ultimar y se hará público previsiblemente a finales de esta semana, deja fuera a las formaciones independentistas y nacionalistas, y sitúa al PSOE con tres puestos y Podemos con dos, al igual que cada uno de los partidos de la oposición, PP y Cs.

De esta manera, los socialistas se aseguran una mayoría de izquierdas en el órgano de gobierno del Congreso si suma sus votos con los de la formación morada, al contrario que en la legislatura pasada en la que dominaban PP y Cs. Queda fuera las fuerzas nacionalistas y Vox.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, recordó que en las Mesas del Congreso y el Senado no tienen por qué estar todos los grupos parlamentarios, como sí ocurre con la Junta de Portavoces, y aseguró que se negocia para que este órgano sea “representativo” de los grandes partidos, los que tienen “más escaños”.

A la espera de la constitución el próximo martes del nuevo Congreso y Senado para esta legislatura, con la perspectiva de que ambas cámaras estén presididas por los socialistas, los partidos continúan su campaña electoral con la vista puesta en lo que los resultados del 26M implicarán para la formación de Gobierno.

Pedro Sánchez retomó ayer la actividad de campaña, después del duelo por la muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba.
Durante un paseo por el Puente de Vallecas, Sánchez hizo un guiño a un posible pacto con Podemos, ya que al ser preguntado por si hay “luz verde” para un Gobierno con el partido que lidera Pablo Iglesias señaló el semáforo que estaba de ese color en ese preciso momento.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, también se mostró convencido de que gobernará España junto al PSOE después de una negociación larga que se iniciará —reconoció— tras las elecciones autonómicas y en su pronóstico ya no entra un acuerdo de los socialistas con Cs.

Del otro lado

Hasta que eso suceda, Iglesias cree que tendrá que asumir con “naturalidad” que los periódicos publiquen noticias sobre la “muerte y el empeoramiento” de Podemos. Pero reiteró, “estoy convencido de que vamos a ponernos de acuerdo y vamos a gobernar juntos”.

Por su parte, el líder del PP, Pablo Casado, insistió en la necesidad de unir el voto de centroderecha para frenar el avance de la izquierda y los nacionalismos y constituir un “muro de contención”. Anteriormente, descartó la existencia de crítica interna en el partido y aunque reconoció un “desgaste” de la marca PP lo atribuyó a la “desconfianza” generada en los votantes por casos de corrupción de “hace tiempo”.

Mientras, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha sido el primero en reunir a su nuevo grupo parlamentario en el Congreso, donde estableció los objetivos para la nueva legislatura: “Frenar los impuestazos y las ocurrencias de Sánchez”, y “vigilar” el cumplimiento de la Constitución.

Con 57 diputados, 25 más que en la legislatura pasada, Rivera se autoproclamó nuevamente líder de la oposición frente a Casado. Además, anunció que la primera proposición de ley que su grupo registrará en el Congreso estará dirigida a “proteger a las familias españolas” con ayudas de hasta 2.400 euros anuales para las numerosas y monoparentales.