Las sedes socialistas han sido atacadas en más de 25 ocasiones durante las últimas movilizaciones independentistas.
Las sedes socialistas han sido atacadas en más de 25 ocasiones durante las últimas movilizaciones independentistas. / e.p.
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El PSC acumula en los últimos meses más de medio centenar de ataques a sus sedes e insultos y agresiones a dirigentes y cuadros del partido, pero el secretario de Organización del partido, Salvador Illa, avisó: “No nos intimidarán”. En declaraciones a los medios de comunicación, Illa destacó que el PSC “no va a dejar de defender lo que piensa ni su proyecto político” por mucho que reciba ataques, que se han visto incrementados notablemente en las últimas semanas.

Las sedes socialistas han sido atacadas en más de 25 ocasiones y se ha amenazado y acosado a decenas de dirigentes y cuadros del partido: entre ellos, al líder de la formación, Miquel Iceta, y la líder en el Congreso de los Diputados, Meritxell Batet.

También han sido acosados e increpados miembros destacados del partido como el líder en el Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni; los alcaldes de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), Núria Parlon, y de Mataró (Barcelona), David Bote; la líder en Gerona, Sílvia Paneque, y el diputado en el Parlamento catalán Carles Castillo.

Domicilios

Además, varios dirigentes han sufrido ataques personales en sus domicilios y espacios de trabajo, como es el caso del líder socialista en Tortosa (Tarragona), Enric Roig, al que le han hecho pintadas a favor de los políticos presos en su despacho profesional.

Las pintadas se han repetido en decenas de sedes socialistas, como la nueva del PSC, en la que hace una semana aparecieron mensajes como ‘Fuera de Catalunya’, ‘Puta España’ y ‘Españoles maricones’.

Illa detalla que los ataques a sedes se reparten por todo el territorio catalán y se han incrementado en las últimas semanas: “Hacemos un llamamiento a un clima de respeto y pedimos que todo el mundo se exprese y manifieste respetando el orden público y la convivencia”.

Este llamamiento se materializó en el último pleno del Parlament, en el que el PSC defendió una propuesta para condenar “los actos vandálicos o violentos”, los ataques a sedes de partidos y el acoso a políticos: se rechazó con los votos de JxCat, ERC y la CUP, que se impusieron a los votos a favor de Cs, el PSC, el PP y los ‘comunes’. El texto lo había presentado el PSC pactándolo con el PP y concretamente instaba a condenar ataques a sedes e insultos, amenazas y acosos a políticos, además de rechazar los actos vandálicos “en concentraciones y manifestaciones”.